CAPITULO CIENTO TREINTA Y SEIS

1204 Palabras

**MARCUS** Justo en ese momento, Lucía entró en el estudio, con su bata de seda que parecía flotar en el aire, y una expresión de genuina preocupación en su rostro. Sus ojos buscaban los míos con una inquietud que no podía ignorar. Se acercó lentamente, cada paso lleno de intención, y me abrazó por la espalda con cuidado, intentando transmitirme consuelo. Pero en ese preciso instante, su toque, que normalmente era reconfortante, me irritó profundamente. Sentí un rechazo inmediato, como si su cercanía solo agravara mi caos interno. Me la quité de encima con brusquedad, alejándola, con la rabia devorando cada fibra de mi ser. —No estoy de humor, Lucía —le espeté, sin mirarla, con la voz fría y cortante, como si las palabras salieran de un pozo sin fondo—. Déjame estar solo. Ella bajó la v

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR