Era mi cumpleaños y como he mencionado anteriormente, detesto esta fecha y pensé que mis padres me organizarían algo como todos los años, pero para mi sorpresa, hubo alguien que se les adelantó, Michelle, el director de la producción. Organizó una gran fiesta como si se tratase del cumpleaños del año y no lo entendía, no soy Duval, no me gustan las fiestas ostentosas, pero qué podía hacer, lo habían hecho para mí y debía estar agradecida por eso. A pesar de ser mi cumpleaños, no pude llevar a Helena porque la fiesta era en un club nocturno y mamá la cuidó esa noche, porque lógicamente no asistiría a esos lugares, tampoco papá que a lo mucho bebe es en estaderos de mala muerte, que por veinte mil pesos tienes tres cervezas y treinta minutos con una prepago. Entonces, como me enteré un p

