Me quedé en silencio esperando que él dijera algo, y yo aún seguía recordando la escena que presencié cuando tan estúpidamente iba dispuesta a mejorar nuestra relación, y el desgraciado estaba ya divirtiéndose con alguien más... –Que sucios... –Susurre sin darme cuenta que lo dije en vez de pensarlo. –¿Aún piensas en ese idiota? ¿Quieres ahogar tus penas en alcohol? –Me preguntó volteandose para verme de frente. –No, mañana debo ir a la universidad, necesito estar perfecta para las exposiciones que tendré. –Asenti.– Y no son penas, es la rabia que me da que me haya visto la cara, ¡que no me haya respetado! –Bueno ya, siempre me dió mala espina ese Nick, aparentemente se ve como un chico bueno... Pero, siempre tienen doble cara. –Decía Fred volteandose y recostando su cabeza en mis pi

