—Me tocas un pelito y juro que mueres —murmuró el omega castaño como pudo, dejando que el alfa se sentara
Stephen se quedó observando el rostro enrojecido de su omega, tan lindo y apapachable, pensó
—Tal vez... Tal vez puedes darme mimos, pero solo un poquito —no supo de donde dijo eso, pero no se arrepentía del todo, él de verdad necesitaba, aunque sea un leve toque del alfa con exquisito olor a café
Reich sonrió y asintió, acercándose un poco más al castaño, levantando la mano despacio para dirigirla al rostro de Jimin, acariciándolo suavemente
—Eres hermoso —susurró el alfa perdido mientras observaba a su omega
Aurel solamente sonreía inconsistente queriendo más de esas caricias, pero no podía, recién llevaba una semana acoplándose a esa faceta de omega tonto
—alfa de cuarta... —el pelinegro soltó una suave risita ante el apodo que le tenía el omega
Mientras que fuera de la habitación se encontraba Teo mordiéndose las uñas por lo nervioso que estaba
—Tranquilízate, Steph no hará nada malo, él sabe controlarse mejor que cualquier alfa, incluso mejor que yo —comentó el cenizo entregándole un vaso con agua al omega
—no es eso —recibió el vaso, tomando un sorbo de este— es que Aurel me va a matar cuando este cien por ciento consciente, no debí dejarlo solo. Eres un maldito por usar tu voz de alfa ¡agh!
Eric carcajeó ante tal escenita del omega rubio
—¿sabes? Steph es un alfa perfecto, pero idiota —comentó nuevamente bebiendo del mismo vaso que entregó al omega
—¿por qué lo dices? —preguntó el contrario
—No es un alfa que se burla de un omega vulnerable, menos es un alfa dominante. Es alguien difícil de encontrar
Teo lo miró sin entender, pero insistiendo a que continúe
—De verdad espero que tu amigo lo aprecie, sé que para él talvez sea duro ser un omega, cuando siempre decía que sería un alfa, pero Stephen esta coladito por él desde el primer momento en el que lo vio
—eso es cierto —dijo el rubio atento a las palabras del alfa
—Debes de hacerle dar cuenta a Parker que seguir con esa actitud no lo llevará a ningún lado, solo lástima a las personas que le rodean, incluso a ti te hace mal
—claro que no —negó rápidamente
—Con solo ver tu rostro cuando Parker menciona algo feo de los omegas me doy cuenta, sé que te duele porque tú también eres uno y te gusta ser lo
—Aurel no tiene la culpa de ser así, su padre siempre le dijo cosas horribles de los omegas, su padre es ¿cómo se dice? Es un alfista
Eric rió ante lo que dijo el omega, pero calló al ver el rostro serio de este
—Su madre y hermana son omegas y obedecen al señor Parker en todo lo que él manda, sin necesitar la voz de alfa. Es el peor padre del mundo —continuó contando con rencor, recordando cuando apenas eran unos niños
Teo y Aurel con doce años de edad
Ellos solo se encontraban hablando con un pequeño grupo de amigos que tenían en ese entonces, todos sin presentarse
—¿y si eres un omega Aurel? —preguntó uno de ellos, todos miraron al de cabello negro
—¿si fuera un omega? Pues, le mandaría a mi alfa en todo, no dejaré que él me rebaje —respondió orgulloso de su decisión
—Yo seré tu alfa, y dejaré que me mandes —y los demás rieron por lo que dijo uno de ellos
Pero toda risa se acabó cuando apareció el señor Parker todo serio, llamando a Aurel
—ahora vengo, Teo cuida de mis peluches —pidió bajando de la silla de madera
Dirigiéndose a su padre, este lo jaló no tan lejos para comenzar a gritarle, el pequeño grupo de amigos fueron capaz de escuchar los gritos
—¡no serás un jodido omega! ¿Escuchas? ¡Serás un alfa valiente y dominante! Ahora mismo te vas despidiendo de esos amigos que tienes para siempre, solo sirven para meterte mierda en la cabeza ¿omega? ¡Já, porfavor! ¡Mi hijo será un alfa!
Seguido de todos los gritos un pequeño Aurel con los ojos lloros llegó para recoger sus peluches e irse a casa
—Mi papá está enojado, lo siento amigos, pero ya no quiere que me junte con ustedes...
De tan solo recordar como las lágrimas de Aurel caían hacían que el pecho de Teo doliera, de verdad odiaba al señor Parker
Aurel era tan pequeño para sufrir por los tontos estereotipos de su padre. Fueron tres meses sin hablarle a su mejor amigo por culpa del señor Parker
—No llores Kim —ni siquiera él supo en que momento era que salieron las lágrimas —ayudaremos a que sean felices ¿sí?
Asintiendo fue abrazado por el alfa cenizo