El timbre avisando la hora de descanso sonó, y ahora Stephen junto a su mejor amigo, y el nuevo de su salón se dirigen a la cafetería Caminando por los pasillos, Eric sintió el rico aroma de su omega, sonriendo detuvo su caminar y volteó para verlo -¡Eric! -la voz de Teo se escuchó desde lejos, y entre unos segundos lo vio corriendo hacia él Stephen junto a Taile también se detuvieron, Reich porque sabía que si aparecía Kim se supone que también su lindo omega, además de sentir el embriagante olor a fresas -Uff creo que voy a comenzar a flotar como en las caricaturas cuando huelen algo exquisito, juro que quiero esas fresas -comentó el peliazul dando unos pasos más hacia delante Stephen no escuchó lo que dijo por estar mirando embobado a Aurel, quien sonreía caminando hacia él -Hola

