Mientras permanecemos completamente encantadas con el despertar de tan magnifico coloso, finalmente regresamos a la realidad tras ver a la majestuosa criatura alejarse.
—Jajaja, y pensar que esa ciudad era en realidad una gigantesca ballena... —Nass dijo reflexivamente mientras se burla de su falta de visión.
—Estoy segura de que te lo había dicho... —la señora Sylph comento con reproche —Ya veo... así que eres tan así que realmente no escuchas lo que digo...
—¿Eh? N-no, no es lo que parece abuela Sylph... —Nass intentó arreglar su desastre, pero no parece que la señora vaya a perdonarlo fácilmente a juzgar por esa temible expresión que tiene en su rostro.
—A todo esto... ¿Cómo puede volar un animal como ese-Nya? —Parece que Alix siente curiosidad por la criatura, aunque no esperaba que ella hiciera una pregunta tan razonable. Ya de paso, cabe mencionar que su comentario termino salvando a Nass de forma indirecta.
—¿Ves esas pequeñas esferas negras que flotan bajo la criatura, pequeña Rakasha? —preguntó la señora Sylph.
—Uhm... sí-Nya.
—Esa es una poderosa magia gravitacional llamada [Anti-gravedad] Para ponerlo simple, todo lo que esté bajo esas esferas será aplastado y lo que esté por encima será repelido. Según sé, la única forma de acercarse a esa bestia es tener la protección de un progenitor que posea la bendición de ese titán. De los progenitores que conozco solo Lebiatán, el tercer progenitor y el décimo tercer progenitor o sus respectivos dependientes podrían logras esa hazaña.
—Ya veo-Nya —Alix perdió rápidamente interés en el tema tras la corta respuesta.
—Señorita Sylph, hay algo que quiero preguntarle —dije algo dudosa, ya que esta persona es alguien realmente intimidante.
—Que sucede, pequeña.
—Ehm... cuando caí dormida pude ver... —estaba por contarle sobre aquel inquietante sueño que tuve cuando repentinamente varias aves volaron desesperadas para alejarse de bosque.
El bosque que se puede ver a una gran distancia empezó a moverse con violencia y tras pocos segundos unas horribles criaturas rojizas fueron visibles. Parecen monstruos o bestias de algún tipo, sus formas son muy variadas y aterradoras. En su mayoría son bestias cuadrúpedas de gran tamaño un tanto similares a lobos cuyas cabezas son decoradas con ostentosas cornamentas, sus dientes y garras se ven realmente peligrosas y unos pocos incluso caminan en dos patas, otros parecen lagartos de doce patas y otros, realmente hay varios tipos, pero los antes mencionados son los más numerosos. Debo agregar que incluso con la gran distancia que nos separa, las bestias son visibles, hecho que habla de su gran tamaño.
—Despertaron antes de lo esperado —dijo una pensativa Sylph —Y pensar que los infernales serian tentados hasta este punto por una jugosa alma pura.
—¿Alma pura?—no pude evitar preguntar por reflejo.
—Así es, todo este desastre es culpa de la pequeña Rakasha que te acompañe, pequeña.
—Este... ¿Podría llamarnos por nuestros nombres?—sugerí algo incomoda —Mi nombre es Terra y ella es Alix...
—Sí tú lo quieres así, eso haré —respondió restando importancia a mi molestia
—Podría explicarlo mejor.
—Realmente no hay mucho que decir. Es tal y como suena, tu amiga es poseedora de un alma pura y eso atrae a los infernales hacia ella.
—No creo que ese sea el caso... Quiero decir, no puedo dar fe de ello. Sin embargo, diría que Alix ha matado personas y también ha hecho cosas terribles, ¿sabe?
—No veo un motivo por el que eso mancharía su alma. Para empezar, matar no es algo malo o todos los animales que deben matar para poder alimentarse estarían condenados al infierno.
—Eso es...
—En resumen, ella es una criatura que sigue sus instintos de manera natural y no hay malicia en sus acciones o intereses ulteriores derivados de emociones negativas. Lo sé porque a diferencia de tu alma; el alma de esa chica no tiene ningún tipo de impureza todavía. Eso es lo que implica tener un alma pura. Un alma solo se mancha por la culpabilidad que persigue a la criatura; culpabilidad derivada de sus actos. Sin embargo, el que una criatura sea de naturaleza cruel y desalmada, no implica que sea buena o mala.
—Eso es algo similar a lo que dijo esa persona...
—¿Esa persona? —ella pareció algo desconcertada por mi comentario.
—¿Qué haremos con esas criaturas? —pregunto esto, porque no parece que el gigantesco agujero en la tierra vaya a detener mucho tiempo a las bestias que se ven a la distancia.
—Incluso si preguntas eso, no hay mucho que podamos hacer... Los infernales son criaturas extremadamente poderosas, sobre todo cuando atacan en grupo. Son criaturas cuya naturaleza es causar dolor y sufrimiento para purificar un alma y luego devorarla.
—¿Dice que solo podemos esperar nuestro destino?
—No necesariamente. Por supuesto pelearemos por nuestras vidas. Sin embargo, creo que la diferencia numérica terminara revelando el inevitable resultado.
—¿Y si escapamos?
—Esa es una buena opción para ustedes. Imagino que aún tienen tiempo para alejarse de este lugar antes de que la ola de destrucción las alcance. Tristemente mi caso es diferente, yo no me puedo mover de este templo todavía. Dicho eso, me gustaría que se lleven a Nass con ustedes, él es joven y no tiene el poder para soporta algo como lo que se avecina.
—¡Qué estás diciendo Abuela!—Nass levantó su voz en protesta —¡Yo soy perfectamente capaz de pelear!
—No, tú tienes que escapar, Nass. También es mi deber garantizar tu bienestar y lo sabes. Esa fue la última orden que me dio, mi señor.
—¿Por qué eres tan leal a un desgraciado que te abandonó, abuela? Ese maldito no merece tu dedicación.
—Nass...
—Estoy seguro que podemos...
—¡Ya basta! —Sylph levantó su voz —Si sientes algo de cariño por mí, te ruego que escapes de este lugar, Nass.
—P-pero en este lugar también está...
—No discutas, Nass. Yo me encargaré de mantener seguro el cuerpo de la Matriarca, así que puedes ir tranquilo y conocer un poco el mundo. Pienso que ya es momento de que empieces recorrer tu propio camino.
—¡No! ¡Abuela yo quiero! —la protesta de Nass fue atenuada por la repentina inquietud de Sylph.
—Esto es malo, esas bestias están avanzando demasiado rápido.
Ella se refiere al hecho de que esas bestias saltaron dentro del gigantesco agujero en la tierra sin dudar para luego continuar su marcha hacia nosotros a una gran velocidad. Esto se ve como que no tardaran demasiado en llegar. Es probable que les tome unos veinte minutos como mucho llegar aquí.
—¿Qué pasó con la barrera y las restricciones que deberían tener?—parece que incluso Nass entiende que algo extraño sucede.
—Es posible que algo haya debilitado severamente el poder del décimo tercer progenitor y su esposa... A este ritmo... —sin perder tiempo la señora Sylph se giró hacia nosotras —Escuchen bien, tienen que escapar lo antes posible mientras gano algo de tiempo para que puedan escapar. En la salida del santuario hay una sala donde hay un cristal con una persona sellada en el interior. De ser posible, quiero que intenten despertarla. No hay garantía de que logren hacerlo. Sin embargo, si logran hacer eso, esa persona seguramente los mantendrá vivos.
—¡Espera abuela!
—¡Rápido! —la señora Sylph gritó con fuerza instándonos a correr por nuestras vidas.
De un momento a otro el suelo bajo nuestros pies empezó a retumbar con violencia a medida que las numerosas bestias se acercan. Debe haber un poco más de un centenar de esas criaturas dirigiéndose a nuestra posición.
Mientras dudábamos en tomar cualquier acción, por unos segundos todos se congelaron, incluidas las bestias que corren sin control hacia nosotros. La causa fue en descomunal rugido proveniente del bosque; un rugido que hace temblar el mundo mismo.
—¡¡¡GRUUUUUUUHAAAAA!!! —Pocos segundos después, una considerable porción de zona boscosa fue reducida a nada. Literalmente, la porción boscosa desapareció frente a nuestros ojos para luego convirtiéndose en terreno llano, la vegetación se marchitó hasta convertirse en cenizas en un instante y una gigantesca criatura extendió sus alas cubriendo el mundo bajo su monumental sombra.
Nunca he visto una criatura como esa, su tamaño es descomunal, debe medir unos veinte metros desde una punta de sus alas hasta la otra, su cuerpo está acorazado con escamas de un hermoso n***o azabache similares a pequeñas navajas, por si eso fuera poco, su largo cuello e intimidantes fauces recuerdan un poco a una serpiente y varias partes de su cuerpo están defendidas por afiladas púas, incluida la punta de su cola. Su silueta se ve muy grácil y parece ser un animal extremadamente veloz a juzgar por su apariencia. Su Figuera general me recuerda a los Wyvern en los libros de los aventureros, pero esta criatura es un tanto diferente.
Esa gigantesca criatura no tardó mucho en alcanzar a las bestias que intentan atacarnos. Solo pasó por encima de las bestias una vez cubriendo al grupo bajo la sobra de sus alas. Solo fue una pasada y la aterradora llamarada negra que emergió de su boca redujo a las bestias a cenizas. Fue como ver el tiempo pasar literalmente en un instante.
Los cuerpos de las bestias alcanzados por el monstruoso aliento de es ese extraño Wyvern, empezaron a consumirse, luego a pudrirse, para luego convertirse en huesos y desvanecerse en forma de polvo que arrastra el viento.
—¡¡¡GRUAAAAAAAA!!!
En un segundo el peligro que nos asecha empeoró varios niveles, ya ni siquiera pienso que sea posible escapar. Los que se acerca sencillamente está en una liga completamente diferente, eso me gritan no solo mis instintos, también los hechos.
Todos se quedaron petrificados, nadie se mueve cuando en un abrir y cerrar de ojos, eran nuestros cuerpos los que estaban cubiertos bajo la gigantesca y mortal sombra de aquellas alas. Habia escuchado leyendas de una bestia como esta.
Sí, lo vi en los cuentos para niños. Leí sobre la existencia de una criatura muy rara; una criatura que literalmente pertenece a las leyendas. Los cuentos dicen que, al pasar varias generaciones, aparece un Wyvern que puede destruir países completos con solo sobrevolar sobre ellos, se dice que una de esas bestias fue la razón de la extinción de unas criaturas llamada Nomos. Cuenta la leyenda que estas criaturas se convertían en roca durante en el día y en carne durante la noche. En su anhelo por curar esa dificultad física hicieron cosas imperdonables, hasta que terminaron despertando a esta criatura. Sacaron del abismo al gobernante de los Wyvern, una criatura que fue apodada como: Emperor Wyver, el gobernante de los cielos. Sin embargo, su osadía llevó a la extinción de su especie. Ahí termina la historia, no se comenta nada de su paradero, solo se dice que tras destruir a los Nomos el Emperor Wyvern simplemente desapareció en la profundidad de la noche para no volver a ser visto.
Y ahora, mi tembloroso y frágil cuerpo permanece temeroso bajo la sombra de tal leyenda viviente. Empiezo a pensar que el Eden es el lugar donde los mitos y las leyendas cobran vida...
Contra todo pronóstico la gigantesca criatura sobrevoló un par de veces sobre nosotros sin que nada pasara hasta finalmente aterrizar en un lugar cercano. Debo decir que ahora mismo estoy tragando audiblemente al ser el foco de atención de tan intimidante criatura.
Afortunadamente su mirada parece ser más de curiosidad que cualquier otra cosa, por el momento no siento hostilidad de parte de la criatura.
Finalmente, una voz rompió el silencio del lugar, una voz profunda y lúgubre que parece sacada de una profunda y oscura fosa sin fondo.
—¿Qué... haces en este lugar... guardiana de los muertos...?—por algún motivo sus frases son extremadamente pausadas y largas, como si tuviera una pequeña dificultad para hablar.
El único problema es que no sabemos si esta terrible criatura es amiga o enemiga. Por mi parte solo siento que si hago algo fuera de lugar, ese temible aliento n***o, sin duda se volverá hacia nosotros y cuando eso pase, no quedaran ni nuestros huesos como recuerdo.