– ¿Que rayos crees que estabas haciendo? – brama Mitkel molesto. – Yo…yo… no sé… no que paso…yo... yo – estoy abrumada por el sentimiento, ella estaba cercas, lo sentía, iba a mostrarse delante de todos. Realmente me necesitaba, pude sentirlo. Fue como una brisa que acaricio mi piel en ese momento y sus palabras se me grabaron, su esencia me marcó y solo en mi mente se repite, casi podía tocarla. – ¿Como fue que nos encontraron? – trago saliva, se acabo la farza, Israel ha podido ver la verdad y espero que estalle en cualquier momento. Ciento su ira. No me toca, lo que significa que se está conteniendo demasiado. Tengo que encontrar la forma de explicarlo. Le veo y quiero llorar al ver su expresión de traición. – Lo siento – le digo solo a él. Lo sabe, de algún modo lo sabe. Me odia.

