-¡por Dios!- susurro y James empuña las manos - tranquila - murmura. - mira hacia el otro lado del auto para que no te vean el rostro. - me pide y eso hago. Tapó mi rostro con mi cabello -¡ muñeca abre!- pide uno de los hombres. James baja ventanilla de su lado. - satanás- susurra el hombre aterrado -¿se les perdió algo?- pregunta James con vos tensa -¿ está contigo?-le pregunta otro hombre, me imagino que se refieren a mi. - si. Es mi mujer - asegura James siendo posesivo y me sonrojo- más les vale que no se vuelvan a acercar- amenaza - disculpa viejo, no lo sabíamos- murmura un hombre avergonzado. - saben que la regla de oro es que ninguno se debe meter con la mujer del otro. - habla entre dientes - lo sabemos. Lo respetamos, estamos de acuerdo. Solo vimos el auto y pensamos es p

