—No es necesario, solo fue una estupidez... inicios de síndrome de lima puede ser— informo al tomar aquella botella de licor, tal vez debía detenerlo, pronto amanecería y técnicamente era su hermano mayor, pero por favor debía disfrutar su último día y limpiar sus penas, Assad no tenía la culpa de aquel tropiezo de mi madre, su nacimiento había sido un error... Padre no estaba deseoso de tener más que dos hijos, tanto que desapareció al fruto de la aventura cuando tuvo oportunidad. La diferencia no podía desaparecer en el círculo que nos rodeaban. —Lo aceptas... ¿Cuál fue la causa?— pregunte con curiosidad, tenía razón y todo fue un síndrome, era de esperar. —fue presión de mi parte por obligarte a vigilarla, atracción física o su afecto maternal con aquellos niños— insistí. —Aho

