—Kian, ¿ahora que harás?— el chico se caracterizaba por ser alguien inseguro, insistente, temeroso. —Esperar que terminen la fábrica, después buscaré a los Russell— conté para dejarlo tranquilo, el chico se relajó mientras recargaba su cuerpo en aquel armario. —Scott será la cabeza de la compañía— informe, sabía que mi madre lo había hecho horas antes así que solo se lo confirme. Había perdido años frustrados por querer ser el gerente general de toda la corporación, tener la última palabra en el consejo... ser un verdadero CEO como mi abuelo. Ahora era diferente pronto mi vida cambiaría y era mejor solo mantenerme siendo el presidente, en cargándome solamente de una parte en especial; finanzas. —¿Lo permitirás?— preguntó serio, incrédulo de aquella situación

