Todo era tan diferente, todo parecía ir de mal en peor, pronto estarían en las calles, pronto la cruda realidad y el sueño americano la mandaría de vuelta a Europa, las preocupaciones habían aparecido semanas antes, no podía rendirse, daría todo de ella. —¿Han hablado los Relish?— preguntó mirando a esos dos trabajadores restantes, los demás se habían retirado a falta de pago, las cosas se habían complicado con él en ese estado. —No, no hay noticias señorita, incluso distintos empresarios han dejado mensajes, desean comunicarse pronto con el señor, ellos aún no tienen idea de la situación— informó el abogado del hombre con cierta pena, cada vez la situación era una pesadilla para todos, lo único que pedían era que él abriera los ojos cuanto antes, ya que había mucho que hacer. Con un

