||Alyssa|| Emma, ella era mi esperanza, después de días le había contado cada detalle de la situación, esta se había identificado gracias a la su infancia, su padre las tenía casi secuestradas a su madre y a ella junto con sus dos pequeños hermanos. La mujer era buena, demasiado buena para ser verdad, un pan de Dios y nuestra salvación. —Debes de preocuparte por los niños, es lo primero... para salir de ese lugar mi madre tuvo que endulzarle a mi padre— contó sin dejar de cortar aquellas zanahorias, accedí sin dejar de mirarla, Emma cada vez me sorprendía más, su historia era confusa y diferente al resto. Examine sus palabras; ¿Endulzar?, ¿cómo mierda haría eso?, aquel tipo estaba demente, era un demonio, con él debía estar a la defensiva. —¿Cómo hago eso?— pregunto e

