||Alyssa|| —Así que no duermes— su tono era demandante, el olor a tabaco era pesando en aquel estudio, dejándome la garganta rasposa y los ojos irritados. Porque me había traído a este lugar, tal vez para torturarme por mi desespero. —Dijiste que serían días y pronto haremos tres meses— cansada solte en forma fe reproche, débil me dejé recostar en aquel sillón, verlo frente a mí ahora ya no me importa. —¿Qué quieres?, explícame qué harás con nosotros— intenté pedir de buena manera, intentó convencerlo. —Lo dije más de tres veces, te enviaré con tu familia y tus hermanos... me encargaré que estén vivos al menos— abrir los ojos al oírlo tan sereno con aquella pose elegante, el hombre era atractivo con su mandíbula cuadra y pómulos marcados. —E

