MARLENE ...
Hace años que no volvían las pesadillas, los recuerdos de aquella noche siempre han estado marcadas en mi mente, aun esta fresca las imágenes de aquellos hombres de mi hijo de mi, allí tirada y ...
Mi pecho duele, salgo de mi letargo al sentir que nos hemos detenido.
-Siempre viene con los demás empresarios aquí- pregunta Alejandro, al entrar a la suite presidencial, le miro y me encojo de hombros.
-Yo no, mi hijo, es la tercera vez que vengo aquí, no soy mujer de gustarme viajar a sitio donde tienen presente mi pasado, no tolero los recuerdos prefiero mantenerlos aislados de mi zona de confort- digo sin mas, a sido la primera persona a la cual le e dicho de mas.
-Y por que quieres alejarte, acaso este lugar no fue el comienzo de una vida mejor- me volteo para enfrentarlo, niego con ironía.
-Hay cosas que te marcan la vida para siempre, cosas que te dañan el alma, podre dar a entender a mucho que soy un cubo de hielo, pero no significa que tenga sentimientos, muchos dice la gran Marlene Clare la arquitecta multimillonaria de New York , una mujer fría como el tempano con un semblante de seriedad y curiosidad, la mujer que a dado de que hablar a muchos, todos conocen a esa mujer por que es esa la que ahora esta aquí, frente a vosotros, lo que yo fui a nadie le interesa, por que- hago una pausa- por que la mujer que ahora soy es la que tiene por donde, es la mujer que mueve cielo y tierra para montar y crear, la que tiene tantos millones por su gran trabajo, la presidenta de una empresa arquitecta la mujer que posee 62 hoteles por todo el maldito mundo, esa soy yo,así que por favor señor Madiends no tolero que quieras conocer de mi pasado, por que como ya se lo dije una vez, no mezclo lo personal con lo profesional- digo para luego marcharme.
Me adentro a la recamara, me quito los tacones para luego desabotonar mi blusa y la falda de tuvo, no hay mejor cosa que darme un baño caliente para relajar mis músculos contraídos por el largo viaje.
Ya después de una hora, estoy formulando un modelo imperial, donde tenga un tanto de representación a la atmósfera y cultura de la ciudad, tocan la puerta levanto mi vista.
-Adelante- Alejandro entra y me mira dubitativo.
-Solo vine a disculparme, en parte tienes razón yo soy ...
-No importa, entiendo su curiosidad, ademas la que debe disculparse soy yo, suelo ser muy perspicaz y un tanto agresiva cuando se trata de mi pasado, ademas no es vuestra culpa, así que os pido una disculpa.
El sonríe- te gustaría almorzar conmigo, y así planificamos mejor como me gustaría el diseño del hotel.
Asiento- muy bien, bueno ahora estoy creando un modelo, si quiere puedes divisarlo- el se acerca a mi, su Armani le queda a la perfección, este hombre solo remarca seriedad y sensualidad, niego y me concentro, yo y mis pensamientos.
-Es muy armonio, por como se ve- dice.
-Aquí, se podría elaborar unos tejados de ladrillos, muchas casas por aquí tiene de ellos, le dará ese aspecto cultural, en cada habitación tendrá ventanales polarizados y el color eso lo elegirás voz pero, a mi opinión se le vería a la perfección un rojo y dorado- digo, le miro, el esta tan cerca de mi que puedo respirar ese perfume tan varonil, mi corazón late desenfrenado, trago saliva, el me mira con aquello bellos ojos azules, j***r pero que guapo es.
-Es perfecto, son mis colores favoritos- dice, relamo mis labio.
-Los míos igual- el asiente, y unas ganas irremediables tengo de besarle.
Nos quedamos mirándonos por unos minutos- que tal si comemos cómida china- sonrió.
-No mejor italiana- el sonríe y asiente.
-Entonces italiana- asiento, me encamino a tomar mi cartera y colocarme mis tacones.
-Estoy lista- sonríe y me extiende su brazo para que salgamos, al llegar al restaurante trattoria Malalesta, unos de los restaurantes mas prestigiosos de Madrid nos dan una mesa para luego pedir nuestros platillos.
Cuando el mesero anota nuestros platillo se marcha, dejando allí una copa de vino de 1956.
-He notado que soy una fanática del vino tinto- asegura.
-Lo soy, a los veinte descubrí mi fascinación en el tacto y magnifico sabor de aquel licor, por ello compre un viñedo- el me mira con curiosidad.
-La verdad no comprendo aun como una mujer como tu, a podido lograr llegar tan lejos- dice, le miro desafiantes.
-Y como soy yo señor Mediends- pregunto.
-Por favor, por que no dejamos la formalidades y nos hablamos de ti, y nos tuteamos- dice.
-Muy bien, Alejandro como soy yo- vuelvo a preguntar.
-Una mujer con pasado turbulento, que siempre tiene ese caparazón de frialdad y prepotencia, una mujer con carácter y soberbia- dice, le mira con algo de asombro- que siempre suele mostrar superioridad, y le encanta destacar ante la sociedad mostrando lo frívola que puedes llegar a ser, una completa manipuladora, que le encanta manejar el mundo a su gusto, pero se que hay algo mucho mas aya de lo que muestras Marlene- dice, cohibida ante su sinceridad, le miro con dubitativa.
-Y que es lo que cree usted que escondo Alejandro- me acomodo en el asiento colocando mis manos apoyadas en la mesa, uniendo mis dedos ante el.
Rie, hace el mismo acto, colocando sus manos sobre la mesa disminuyendo un poco el espacio entre nosotros, nuestras miradas fijas, y respiraciones pausadas.
-Sabe que creo, que a pesar de todo eso, de que a pesar de tanta frialdad y soberbia, se esconde una mujer pasional, llena de curiosidad por conocer mas de lo que a conocido- dice, haciendo una pausa- todos tenemos debilidades, y se que la tuya no es solo tu hijo- contó el espacio entre nosotros, roso mis labios con los de el, seductor-amente, el sierra sus ojos dejándose llevar, al igual que yo, su perfume sus músculos contraídos, esos malditos ojos, su maldito trasero, tan pero tan apetecible me hace agua la boca.
Susurro entre sus labios- el deseo se vuelve entrega y la entrega se vuelve poder- el abre sus ojos y me mira con lujuria y deseo, con tantas ganas de besarle, pero justo soy salvada por la campana, el mesero llega con los platillos, interrumpiendo la ligera tensión s****l, nos disponemos a comer, al terminar con un postre, el paga para luego marcharnos, pero una oleada de paparazzis rodean la salida del lugar, dando con si muchas preguntas y fotografías.
-Señora Clare, acaso usted tiene una relación con el Magnate petrolero...
-Alejandro a caso ella sera la mujer que conquisto su corazón...
Muchas preguntas y pocas respuestas, los guardaespaldas intentaron meterse entre la multitud de paparazzis pero no lo lograron, Alejandro tenia fuerte mi mano, y buscábamos una manera de salir, pero era imposible, una avalancha de cámaras y gente nos ahogaban de preguntas, y me estaba volviendo paranoica, asta que se escucho unos disparos al aire, y la mayoría de las personas dieron espacio agachándose, los guardaespaldas vieron la oportunidad y nos sacaron de aquí.
Al entrar al auto, nos llevaron al hotel a todo velocidad.
-j***r que a sido eso- dice, le miro-De seguro mañana saldrán en las revistas amarillistas- dice.
Miro mi tablet, y niego- o ahora- le muestro las fotos.
-j***r, pero que rapidez- dice, con el entrecejo fruncido.
-No se como se enteraron que e vuelto- suelto un suspiro- ahora crearan historias de que tenemos algo- digo, mirando por la ventana.
-Creo que ya lo han echo- dice, le miro con una ceja arqueada y lee- la anfitriona Marlene Clare y el magnate petrolero Alejandro Mediends almuerzan en unos de los restaurantes mas ostentosos de Madrid, se informa que ambos anfitriones unirán sus imperios para subsistir y mantener el emporio estadounidense creando así, la unión de patrimonios, convirtiéndose en en ello la familia mas rica de Estados unidos y America Latina- respiro hondo, y me relajo.
Maldición, pero que violencia de actuar con tanta rapidez, a la media hora ya estábamos en la suite,me adentre a mi recamara, para despojarme de toda mi ropa, y dormir un rato, mañana sera un día largo, y tengo que descansar.
Me despierto de golpe, otra vez las pesadillas, suelto un suspiro y miro a mi alrededor, es de noche, tomo mi móvil,y miro la hora, son mas o menos las nueve, e dormido demasiado diría yo, tengo muchas llamadas perdidas de Magnely, de seguro ya se entero que estoy en Madrid, devuelvo la llamada, repica uno dos y...
-Hola Magnely como has estado- la saludo.
-Estoy de puta madres, al enterarme por una revista que estad aquí en España- dice con altivo de enojo.
-Oye no te enojéis conmigo, ademas solo e venido por trabajo pasado mañana volveré a New York- le respondo.
-A claro, pasado mañana entonces me imagino que tenéis tiempo ahora para que salgamos a tomar unos chupitos, y rumbemos un poco- dice, ya veo por donde va todo, sonrió.
-No me jodas Mag, sabéis lo agotada que estoy, llegue esta mañana, estuve todo la puta noche despierta en el avión, sabéis muy bien que odio dormir en los putos aeronaves- digo.
-Que te follen Marlene Clare, hoy nos veremos quieras o no, ademas tenemos dos años que no nos vemos que o costáis, de salir un ratio con vosotras- dice.
Frunzo el ceño- vosotras, acaso ...
-Aquí esta Darlen y Kate, nos preparamos para ir a bailar a un club que queda cerca de el playbad, entonces te anotas, o tendré que ir al hotel cinco picos a buscaros y sacaros de alli- ruedo los ojos y me levanto.
-Esta bien, esta bien, a pesar de que neis treinta seis años no has dejado de ser un maldito grano en el culo, bien os veré aya, os párese- después de terminar de cuadras con Mag, me di un baño de agua caliente, para luego estar buscando un atuendo adecuado para esta noche, hacia años que no salia a beber algo, a disfrutar de mi vida, a bailar y a ser yo, desde que Alekseis vino a este mundo, me he enfocado en su bienestar y en su futuro.
Eligiendo como vestimenta, un vestido rojo con escote en la parte de la espalda, mientras que a delante es todo completo asta el cuello, me llega asta la mitad de muslos, por lo cual convine con unos botines negros al igual que las medias largas que cubren mis rodillas, me maquille con sombra oscura y un labio rojo vino, deje mi larga cabellera castaña suelta, me llega asta mas abajo de las nalgas, me perfume, tome una cartera de mano metí lo necesario en ello.
Ya lista salí de mi recamara, y me fije que Alejandro no se encontraba, me valió un comino donde estuviese, solo espero que no llegue tarde a la suite ya que mañana seria un día largo, tendría que ver en que lugar construiría el Hotel.
Baje por el ascensor privado a la plata baja, al llegar mi guardaespaldas me esperaba, al verme hizo una reverencia, y le indique a donde me tenia que llevar.
A los veinte minutos, llegamos a el club Nocturne, mostré mi DNI, el al ver quien era de enseguida me dejo pasar, muchas personas bailaban, mujeres le restregaban sus traseros a los hombres, el lugar huele a hormonas alcohol una mezcla un tanto repugnante, no siempre me a gustado salir a club, y cuando lo hacia era por que prefería ir por mi propia cuenta que obligada, vi a mis amigas en la barra, me acerque a ellas, que aun no se habían dado de cuenta de mi llegada por que hablaban muy concentradas.
-Huele horrible, demasiado sudor para mi gusto - comente, ella voltean y se abalanzan sobre mi.
-Marle, al fin tanto años- dice, le sonrió.
-Tampoco son tantos- digo.
-si claro para ti tres años, son como tres días- dice kate.
-Como sea lo bueno es que estáis aquí- comenta Darlen.
-Y como hiciste para entrar, nosotros tuvimos que seducir al portero para poder hacerlo- dice Mag.
-Alekseis es el dueño de este lugar- digo- por lo tanto me hace propietaria también, así que, que tal si pasamos al área VIP- digo, ambas mujeres me mira taciturnas.
-Oh claro, teníais que ser Marlene Clare- recalca Kate.
-Tampoco es para tanto- dice Mag.
Nos acercamos al área privada sentándonos en los sofás de cuero rojo, miro a mi alrededor, y pude ver que mi hijo tenia un muy buen gusto, cuando acepte que abriera un club, dudaba de eso, pero como siempre yo complaciendo sus capricho, asta que convirtió eso un negocio.
Ya después de media hora creo y ocho vasos de whisky que nos hemos tomado, nos disponemos a bajar a la pista para bailar, el dj a puesto la música suffer de charlie Puth, empezamos a mover nuestras caderas, alzando las manos, moviéndonos sensual, catamos muchas miradas perversas, estoy tan ebria que no me importa en como me miren.
Asta que una mirada hace que mi cuerpo arda en llamas, aquellos ojos azules como el maldito cielo, de esos moja bragas, esa mirada que solo recalca en letras grandes "si sigues, te follare asta que no puedas caminar".
Me hago la que no le e visto, no se que demonios hace aquí, lo único que se es que yo, seguiré disfrutando, asta olvidarme de todo asta de lo que por muchos años e intentado olvidar.
Muevo mis caderas al compás de la música, cierro mis ojos sintiendo como mi cuerpo vuela, asta ya no sentir.
A los minutos un hombre alto moreno y ojos claros, se une al baile conmigo- hola preciosa- no respondo, no soy de las que me guste responder a desconocidos a tan solo si me da la gana.
Me empiezo a mover a restregarme a el, a su fornido cuerpo, pero en cuestión de segundos, unos fuertes brazos me levantan poniéndome sobre sus hombros, de mi boca sale un chillido de sorpresa ante tal arrebato.
-Soltadme pedazo de gorila- digo entre cuerda y ebria, golpeo su espalda, con fuerza, pero no se detiene.
-Esta muy ebria señora Clare, no creo que sea de el agrado de muchas personas, que la empresaria Española Marlene Clare la CEO de una de las empresas arquitectas mas ricas del país, se vea muy bien vista borracha- dice, frunzo el ceño, y me empiezo a reír con desparfago.
-Si claro, mira quien lo dice, el señor Alejadro Mediends, el mujeriego mas gilipollas que se puede conocer, ahora guapo se bueno y bajadme- le ordeno, pero no lo hace, en toda mi desgraciada vida que vengo a disfrutar en una fiesta, viene este grandullón de mierda a sacarme de mi minie rumba.
Salimos del Club, el me baja de sus hombros, y me tambaleo al tocar el suelo, el me sostiene con sus grandotes brazos, estamos muy cerca para mi gusto, mi cuerpo esta pegado al suyos, nuestros rostros a centímetros de distancias, nuestras miradas fijas.
-Ya os a dicho alguien, que tienes los ojos hermosos- digo, casi en un susurro, no se de donde salio eso, pero estoy tan fuera de lugar que empiezo a decir estupideces, el sonríe, esa sonrisa tan blanquecina y atractiva, definitivamente un moja bragas.
-No, casi siempre me dicen que tengo un físico demasiado apetecible, pero jamas mis ojos- dice con arrogancia, ruedo mis ojos por su ego.
-Como sea Mediends, llevadme a la suite- le digo, tratando de zafarme de su agarre.
-Que me darás a cambio- pregunta, en un perfecto español, arqueo una ceja.
-Que te follen Mediends, si no me llevas me voy solita- digo, el sonríe.
-No te han dicho que tienes un temperamento fastidioso- abro mi boca de sorpresa.
-Yo soy una mujer, muy pero muy buena, a si que no me juzgues - respondo, el se carcajea, para luego soltarme, me toma de la mano, y me lleva a un auto, frunzo el ceño, al ver la camioneta, el me mira y se encoje de hombros- quería salir solo y la alquile- abre la puerta para mi y me adentro a ella.
En marcha a la suite, ya después de media hora, llegamos subimos por el ascensor privado sin medir palabras, cuando se abren las puertas metálicas, salgo y me quito los tacones.
-Dios- grito- vida, malditos tacones del infierno- digo.
-Aveces no me explico, por que las mujeres las utilizan si las cansan- dice Alejandro, el se dirige a minie bar de la suite, y le sigo.
Levanto un dedo- uno, nos gusta vernos mas altas, dos nos da elegancia, y tres- pienso cual mas- y dos, ah no donde iba- lo olvide.
-En la tres- dice Ale, mientras se sirve una copa de coñac.
-A ya me acolde, la tres es que a la parte masculina le gusta- digo sin mas, arrebatando-le la botella y tomándome un trago.
-Creo que has bebido demasiado- dice, me encojo de hombros, con la botella en mano, me dirijo a la zona de sonido, y coloco una música.
-Que vas hacer- pregunta.
-Voy a colocar música, Dereck siempre me decía que la música cura heridas- digo, recordándolo, tenia años que no lo nombraba, mi corazón duele, mi garganta mi cuerpo todo, coloco la música de Macaco Coincidir, me subo a la mesilla de la sala, y con mi botella bailo, mientras escucho la música.
Hay historias de amor, que nunca terminan
Que se esconden tras la vuelta, de tu esquina
Que bailan sobre un solo pie
Que reman con un remo, que beben sin sed
Hay espacio, hay dolor, hay deseo
Corazones en el aire llenos de agujero
Hay besos compartidos, robados elegidos
Mil señales de humo entre amantes perdidos
Amores de un rato, in tiempo ni trato
Leyes de gravedad sin caída
Cicatrices sin herida expedidas
Bienvenidas que suelen caminar por la misma avenida
Hay tanto a elegir
Y tu y yo aquel día coincidir, coincidir, coincidir
Era tu historia
Se cruzo con la mía
Tanta gente, tanta gente ahí fuera
Y coincidir aquel día coincidir, coincidir
Empiezo a llorar, mi corazón duele todo lo que me a pasado, todo por lo cual e tenido que pasar, mi vida a sido una completa mierda,mi alma duele, por un momento decido derrumbar la barrera, y dejar que mi cuerpo desande por lo que es.
Abro mis ojos, y los fijo en aquel hombre que me mira con curiosidad, me seco las lagrimas con mi muñeca, y lo llamo.
-Ven baila conmigo, gorilota- digo de una manera niña, el me mira con una sonrisa, y se acerca a mi, me toma de la cintura y empezamos a bailar, muy pegaditos, su aroma es embriagador, hundo mi rostro en su cuello, y nos movemos de aquí para aya.
-Gorilota- pregunto.
-Ha- dice.
-Sabes, cuando era niña, me gustaba salir bajo la lluvia, para limpiar la tristeza de mi alma, pero sabes cual es el problema ahorita- levanto mi rostro para verlo, sus ojos se fijan con los míos.
-Cual- pregunta con curiosidad.
-No esta lloviendo- le digo, roso mis labios con los de el, nuestro aliento se mezclan de una manera única, no estoy ebria, o tal vez si un poco, pero si os sois sincera, mis ganas por besarle mis deseos carnales por sentir su calor, su cuerpo unido al mio.
-Déjame curar tu alma- dice, para luego pegar sus labios con los míos, no es un beso agresivo, es suave, lleno de pasión y sentimientos, pero inconforme, me separo de el, nos miramos es como si no pudiésemos dejar de mirarnos, paso mis manos por su pecho, pero quiero mas, mucho mas que un beso, acuno su rostro para luego besarle, pero esta vez es necesitado, lleno de todo tipo de emociones, sus brazos me aprisionan aun mas contra su pecho, sus manos estrujan mi piel, queriendo no dejar ni un solo espacio entre nosotros, jadeo entre besos, mis manos viajan por su pecho, con ambas manos desabotono con desesperación su franela de botones, sus manos se cuelan por debajo de mi vestido tocando mis nalgas, asta que ambas me alzan, enrollo mis piernas en su cintura, y el empieza a caminar asía el sofás, con cuidado me coloca allí, nuestros labios y lengua juegan entre si, su cuerpo encaja con el mio a la perfección le quito su franela tirándola en algún lugar, sus manos han bajado el cierre del vestido, me levanto para quitármelo el me mira con lujuria y deseo, aquella tela cae por mi cuerpo asta el piso, quedando solo así con ropa interior y medias, con su mirada, mirando cada paso que doy, me quito lo zapatos y el sostén junto con las bragas, dejándome ver mi desnudez sin pudor ante el.