Mi labio tiembla, puedo sentir como mi piel se eriza, me volteo con gran lentitud, y es allí cuando lo veo, y no lo puedo creer, es él, en carne y hueso, no esta muerto, nunca lo estuvo. -Marlene, mi cielo te encuentras bien... Estas pálida- Alejandro toma mi rostro con ambas manos, trato de respirar y calmarme un poco- disculpe señor Waler que gusto verle de nuevo, pero creo que mi esposa no se siente bien voy a sentarl... -Estoy bien amore, solo es un simple mareo esta mañana no desayune y... -Y nada, vamos a que te sientes y comas algo...- miro asía Dereck que me mira con aquella mirada de " te encontre y tenemos que hablar", suelto un suspiro. -Esta bien- Alejandro me hace sentarme, y obligarme a comer un par de bocadillos, su forma de cuidarme es exagerada pero lo hace ver tierno-

