Suelto un agotado suspiro, unos divinos labios besan mi espalda, sus enormes manos mágicas masajea sin tapujos, gimo de excitación- Dios Alejandro ya basta estoy agotada. -Yo no, y quiero demostrártelo- rió, esta completamente loco, estuvimos toda la noche teniendo sexo de una manera salvaje y sádica, me besa el cuello muerde mi oreja para luego chupar mi labio, con los ojos cerrados lo peso con todas mi ganas, este hombre me enciende como una fogata, golpea mi nalga derecha, jadeo por el intenso y delicioso dolor- quiero mas de ti, quiero mucho mas, nuestro matrimonio no sera nada aburrido futura señora Mediends- con ambas manos levanta mi trasero, me apoyo en mis codos y dejo mi culo al aire, sus besos bajan po mi columna vertebral, hasta llegar a mis glúteos y azotarlos de nuevo, cad

