- Me ha salvado… - murmura Maxi mirando fijamente la ventana por la que acabamos de salir – Me ha dicho que mi padre le pidió que me cuidara antes de que le metieran a la cárcel y él ha muerto por mi culpa. - No es tu culpa, esto es culpa de tu padre por haber hecho ese dichoso juego de mierda – palmeo su hombro – Lo siento mucho. - Todos sabemos dónde nos metemos y tenemos que acarrear con las consecuencias, él lo sabía muy bien – le dice Jennifer dándole la mano. - Tenemos que irnos – hablo escuchando voces cerca de la ventana, seguro están intentando salir por ahí para pillarnos y dejarnos llenos de balas – Ya no podemos hacer más aquí, tenemos que ir rápido al coche, tío. - Sí – él suspira comenzando a andar, él es el que conduce y el que tiene las llaves que nos dejan acceder al a

