Me he quedado ultimadamente sorprendida porque no esperaba que Edmon estuviese aquí y menos con sus padres. ¿Cómo lo supieron? Rápidamente, llevo mi mirada hacia Levy, él niega con la cabeza tras limpiarse las lágrimas que recorrían por sus mejillas para levantarse del piso. Entonces si él no le dijo nada… Quién les avisó, ya que no pueden ser casualidades, dado que aún estamos en día de semana y no el fin de semana como él me había dicho que iba a venir. —El chico… Nena, ese hombre rico es tu esposo —Marie susurra cerca de mi oído—, creo que nos tendremos que ir porque ya somos muchas personas aquí, pero no dudes que volveremos porque ahora más que nada me interesa el chisme—dice con entusiasmo hasta el nivel que me deja un beso en mi mejilla para luego levantarse—... Buenos días, to

