Izi. Un día de tensión ha hecho que el cansancio acabe con mi vida. Estoy llegando al apartamento de Edmon porque mi padre le ha ordenado llevarme, supuestamente el señor de señores no quiere que vuelva al dormitorio de la uni… Comprendo que el señor esté decepcionado de mí, pero quien diría que el destino me hubiera preparado una vida sin la persona que pensé que sería la que me haría feliz el resto de mis días, y rematando lo último que sería, ¡una madre soltera! ¡Una madre! Cuesta procesar la idea que tengo un bebé dentro de mí, uno que siente lo que siento, un bebé que necesita que sea fuerte y no caiga cuando ese maldito infeliz se presente ante mí. No lo quiero ver, no quiero creerle, no puedo caer porque de él todo se puede esperar. Eduard me lastimó, para muchos es un drama de

