Izi. No tengo palabras para agradecer cada detalle que hace la señora Mayer, ella se ha dado la molestia de ayudarme a dar un baño y de decirme que por el momento es recomendable usar vestidos o pijama de algodón, hasta me aconsejó que es tiempo de usar la silla de ruedas, no es porque no le gusta ayudarme, lo dice porque algún día me gustará sentarme en esa silla eléctrica que postrada todo un día en una cama. La señora tiene mucha razón con todo lo que me dice y agradezco que una vez más esta conmigo para ayudarme. Como hubiese deseado que mi madre estuviese aquí para ayudarme en todo, así como lo hace la señora Mayer. Casi toda la mañana no dije ni una sola palabra, pero ahora que estoy sola le digo que si me puede ayudar a sentarme sobre el sillón. Ella asiente y sin pensar

