Izi. Hipnotizada a su cuerpo me quedo como una boba al ver cada movimiento que hace y sus intenciones… Ya se estaba tardando en darme el mimo que necesitaba, aparte ha pasado más de una semana completa que mi hicieron el legrado y lo bueno que hace tres días se detuvo el sangrado. No creo que sea malo que tengamos relaciones, además tengo diez días. Se quitó el pantalón, la camisa y se arrodilló ante mí pidiéndome una vez más la oportunidad de estar conmigo. Mi cuerpo reacciona en automático, siento que arde como un fuego en llamas, trago grueso. En un susurro intento subirme mi vestido para imitar sus mismos movimientos e intenciones, pero él me lo impide, ya que sus manos vienen hacia mí, las alza hasta llegar a mis bragas. —Quiero pasar el resto de mi vida contigo —susurró, recuperé

