-Tiene toda la razón, Colette - Damián sonrió con cierta tristeza, beso mi mano gentilmente y continuó - No hemos nacido para estar juntos, lamento no haberme dado cuenta antes. Pero permítame decirle que se ha equivocado en algo. -¿En que me he equivocado? - mi pregunta causó una risa en él. -La realidad es que es usted mucho más de lo que yo jamás soñé, porque nunca creí que podría existir sobre la tierra una mujer con sus cualidades. Tenía unas expectativas muy bajas en comparación a todo lo que usted ofrecía. Espero que algún día alguien pueda valorar esa chispa que se encuentra en su interior - Damián era sin lugar a dudas una gran persona, al menos parecía lidiar bien con el contratiempo. -Me ha prometido darle una segunda oportunidad, se supone que iban a casarse - interrumpió pa

