Capitulo XXII

917 Palabras

Me recosté un rato, el ambiente era tan tranquilo que no pude evitar dormirme de manera inmediata. Al despertar me sentía pérdida, cansada, miré por la ventana y pude notar que ya era de noche. Salí de la habitación y bajé las escaleras con cuidado, no era mi intención molestar a nadie. -Buenas noches - escuché una voz masculina desde la parte inferior de las escaleras. -Buenas noches, rey Belmont. Lamento mucho haberme infiltrado en su hogar - contesté al instante en que pude percatarme de que era el padre de Dante quien me hablaba. -No te has infiltrado, mi hijo te ha otorgado el permiso para andar libremente por el castillo y yo respeto su decisión. -No deseo ser una molestia – respondí tratando de no ser grosera. -No lo eres, ya le faltaba a esta casa un poco de esencia femenina

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR