Salí de mi cuarto por la mañana, respiré profundo, con cada paso que daba inhalaba o exhalaba, creo que no estoy preparada para esto, pero antes de tomar medidas drásticas al menos debía intentar solucionar las cosas de manera pacífica. Bastián me aconsejó que hablara con Silvain, he de admitir que no me llenaba de regocijo hacer tal cosa, pero él estaba tan involucrado como yo y solo juntos podíamos salir de esto, con suerte me escuchaba y con un favor divino me respondía. Toqué su puerta un par de veces, no obtuve respuesta alguna, llamé dulcemente y tampoco hubo respuesta, era temprano ¿dónde podía estar? lo busqué por todo el castillo, fui primero a la biblioteca (gran error) a Silvain no es como que le guste mucho leer, pero al menos pude ver a Carmela. Últimamente he descuidado mucho

