Dayana Han pasado algunas semanas de las que puedo decir han sido de locura, muchas cosas por hacer, procesar y sobre todo nuevas que conocer. Mi niño acepto sin reparo alguno la cercanía de su padre, al fin pude decidirme en ir a acompañarlos, algo me decía que era necesario, y al final sé que si lo fue, Jonás me pidió perdón, se lo pidió a mi pequeño hombrecito, y él, un hermoso niño de un corazón increíble como el de su madre, le dio un gran abrazo, le dijo que lo perdonaba, que era su papá, y que siempre soñó con tener uno, y agradecía que haya aparecido, eso sin duda alguna me hizo recapacitar en mi odio y rencor, y pues aunque no se ha ido del todo, si lo desprendí, era hora de dejar que las cosas fluyan. En cuanto a Diego, ha sido muy gentil conmigo, últimamente hemos compartido

