Diego Se que a mi mujer las cosas exageradas no le agradan, así que optamos por algo sencillo, se acerca el cumpleaños de mamá y nos pareció una excusa perfecta para hacer una bonita reunión y que yo tuviera la oportunidad de poder pedir a Dayana que sea mi esposa. Claro que eso no cambia nada en nuestra relación sino que más bien mis hijos no quedan ante el mundo como seres fuera de la unión matrimonial, algo que realmente no tiene relevancia, pero que sin duda alguna ansío. Ver a Dayana enfundada en un vestido de novia, caminar hacia mí, es algo que realmente tengo en la mente desde hace mucho tiempo atrás, quizá por eso siempre la espere. En definitiva tener una hermana que le encanta armar sorpresas es un don, además de lo detallista que es, y sobre todo que le sabe los gustos de Day

