Laila Carter "— Vayamos a correr — Gritó el pequeño Jesús — No quiero — Dijo la que estaba segura era yo de pequeña, pero no tenía que sentido que fuera yo, no podía ser yo, recuerdo mi infancia, recuerdo el orfanatos. — Vamos Laila!!— Jesús tomó a la pequeña yo del brazo pero comencé a gritar furiosa. Rápidamente una mujer apareció, la reconocí... Era mi madre... Era mi mamá!!! No era posible esto no parece ser posible. — Laila, debes calmarte hija, recuerda no debes molestarte — Dijo mientras se inclinaba y me acerque más arrastrando a Jesús conmigo — La conoces?— me preguntó Jesús, asentí. — Es mi madre — Susurre. Ninguno de los dos dijo nada más. — Entonces dile a Jesús que me deje en paz!!— gritó mi pequeña yo. No había dudas, éramos Jesús y yo, estábamos en su recuerdo

