Laila Carter Al llegar a los terrenos comencé a sentir esa energía que solía emanar Salomón lo que me hacía saber que quizás él o su espíritu lo que sea estaban presentes. Comencé a caminar hacia la casa la toqué con cuidado y no pude evitar sentir tanta energía pero era demasiado para mí es como si nuestros antepasados incluso estuvieran aquí. El lugar se veía muy deteriorado. Jesús me ayudó a abrir la puerta principal era un enorme casa pero la mitad estaba completamente destruida pudimos entrar y me sorprendió ver tanto de nuestra familia ahí aunque fuesen personas que no conocimos nunca ni las vamos a conocer esta era nuestra historia. Era muy similar a la casa de Maximiliano con retratos y por los rasgos pude saber que eran nuestros antepasados y sus respectivos compañeros n

