El combate aun no da inicio y debo decir que a simple vista mis oportunidades no son nada favorables, el hombre lobo Laure que se levanta imponente frente a mi claramente es un experimentado y poderoso guerrero. No obstante, ya es tarde para echarme para atrás. Hay un tema en particular que me preocupa mucho y es el hecho de que, si bien he entrenado mi cuerpo regularmente para evitar que mis músculos se atrofiaran por la falta de actividad al vivir una vida de encierro, no he tenido la oportunidad de entrenar con nadie. Esto es un problema porque un compañero de entrenamiento es fundamental no solo para experimentar las diversas técnicas que ofrecen las artes marciales, sino para que ese compañero te ayude a entrenar tus reflejos. En otras palabras, incluso si tengo memorizadas varias

