— Hola, ¿Srita Evans? — hablo desde el otro lado del celular la secretaria de su jefa.
— Sí Jazmín, soy yo, ¿Sucede algo? — pregunto un poco fastidiada por se molestaba por 4ta vez durante su semana de vacaciones.
Ya había dejado en claro que ella no asistiría a trabajar hasta tener a sus padres completamente bien, pero aún así la llamaban por clientes viejos que requerían de nuevo de sus servicios.
— Si, la Jefa quiere verte en su oficina hoy mismo, así que por favor, se puntual el auto llegará por ti a las 6pm, Que tengas linda tarde — Dijo con rapidez para luego colgar la llamada.
Suspiro, esto era el colmo primero la llamaron 3 veces para preguntarle y ahora simplemente sería obligada a ir, genial, algo realmente debe estar sucediendo para que Jazmín la llamara de esa forma, miro a través de la ventana, y pensó que quizás no era tan malo, debía trabajar para operar a su madre. Su padre estaba casi listo, así que podría pedirle a la vecina que cuide de ellos por un par de días que seguramente sería lo que duraría el trabajo.
Preparo a sus familiares, y luego informo a la vecina de un problema en el trabajo, ella aceptó cuidarlos sin nada a cambio por un par de días. A las 6pm una vez que estuvo lista vio el auto n***o que solía recogerla, se despidió de todos y se fue con una pequeña maleta, llegó a la oficina y se sentó a esperar. Miraba de manera ilusoria lo que sería su vida en su mente una vez recuperada su mamá. La amaba con sus fuerzas le había dado tanto como su economía les proporcionaba. Pero sobretodo amor.
A las 6:30pm Sophie se encamino a la oficina de su jefa para esperar indicaciones, y a las 6:45pm estaba pegando el grito al cielo cuando escucho el tiempo del trabajo, la razón del trabajo y una pequeña explicación de un señor muy caprichoso para solo quererla a ella. En su mente se preguntaba por qué había mostrado su foto cuando todos sabían que odiaba este tipo de trabajo.
— Sophie, verás, él señor no explico si no hasta después el motivo de su trabajo, primero pidió ver a las candidatas, cuando dijimos que no estabas disponible, se enfureció y te pidió si o si. — ojeaba unos papeles, para parecer tranquila.
— Yo, no acepto esos tipos de trabajo — dijo molesta — Y lo siento no porque me paguen un dineral, trabajaré para ese sujeto — se levantó y salio de la oficina.
Justo cuando iba saliendo el Sr. Patterson iba entrando, la vio salir enojada y supuso que podrían ser buenas o malas noticias para él. Se acomodo su traje y siguió caminando hasta la oficina, dónde la mujer le dijo que ella no deseaba trabajar, le ofreció el catálago de mujeres de nuevo, pero el se negó, salió de su oficina dejando a la pobre mujer con la gafas a medio caer y la boca abierta.
Sophia llegó a casa decepcionada de lo que le habían propuesto, ella creía que todo este tiempo había sido clara cuando dijo que no quería trabajos muy largos, de esa manera evitaría que su trabajo se mezclar con su vida personal, que deseaba fuera bastante privada, pero que no tuviera nada que ver con su futuro si quisiera casarse. Despidió a la sra. Towers después de llegar diciéndole que había Sido una falsa alarma.
Esa noche después de que sus padres se quedarán dormidos, una ambulancia llegó hasta su casa, con lágrimas en los ojos, Sophia veía como se llevaban a su padre casi sin vida, pues le había dado un infarto, su madre si poder levantarse de la cama para ayudarla, se quedó en la espera de noticias de su marido. Aunque está vez había librado, el hombre tenía arterias en su corazón tapadas, y necesitaba con urgencia un cateterismo, que era un poco costoso. Teniendo así solo el dinero para ayudar a uno de sus padres
Se mantuvo sentada a un lado de la camilla de su papá pensando en a cual de sus padres salvar, el corazón de su padre o la mente de su madre. Se negaba a llamar a la agencia y decir que aceptaba la propuesta, pero eso solo causaría un conflicto con su vida personal. Así que tomo el teléfono y llamo, pero para pedir trabajos de dos días.
(...)
Han pasado un par de meses y Sophie se ve desaliñada, con ojeras, aunque al principio los trabajos funcionaron, no pasó mucho tiempo para que la salud de sus padres empeorará y se sintiera acorralada. Llegó a la oficina de su trabajo con lágrimas en los ojos aceptando el trato, justamente ese día el hombre estaba ahí para pedir otra mujer, vio la desesperación en sus ojos y aunque se hizo pasar por duro, acepto.
El sr. Patterson pago de manera inmediata la cirugía de ambos padres y enfermeras a tiempo completo, para ayudarla. Le había dado un mes para ayudar a su familia y a final de mes estaría frente a su casa para presentarse ante sus padres, pues toda su familia debía estar al tanto. De su trabajo, pues su hijita no vendría durante dos años a visitarlos.
—Srta. Evans — llamo una enfermera a través de la puerta — Un chofer llamo a la puerta para decir que el sr. Patterson la busca, desea hablar con usted, afuera — dijo un poco nerviosa.
— Gracias Clarita, iré en un segundo — se miro al espero por última vez, no llevaba maquillaje solo un poco de brillo labial, el cabello suelto un poco ondulado en sus puntas.
Ajusto su suéter y se colocó un poco de perfume, necesitaba actuar de una vez como una chiquilla enamorada, así que salió muy feliz, fingiendo que iría a ver al amor de su vida.
El chófer al verla salir de la casa le abre la puerta, se monta y abraza con mucho entusiasmo. Sorprendido él la abraza un poco confundido por la reacción de ella.
— Por favor finge, necesito hablar contigo antes de que vayas a ver a mi familia — dijo aún abrazándolo.
Él la abrazó con más fuerza y beso su mejilla pues la ventana de su auto estaba abajo. Le hizo señas a su chofer y este subió el vidrio justo después de montarse en su lado de chófer y empezar a andar.
— Lo siento — dijo Sophie soltando el abrazo al notar que avanzaba el auto.
— Dígame Srta Evans, ¿Que sucede? — dijo con su rostro muy serio — Espero que no me diga que se retracta, hay ya un contrato firmado, donde usted sede ser mi esposa por 2 años — ella trago saliva fuerte.
— Si lo sé, Sr. Patterson, pero no es eso del que quiero hablar — decía nerviosa jugando con sus manos — Es... Es sobre mis padres — suspiro.
— ¿Alguno de ellos necesita más dinero? — pregunto arqueando la ceja.
— No, no — repitió de manera nerviosa. — Ellos están bien gracias a los cuidados que usted les otorgo — sonrió nerviosa, borrando su sonrisa segundos después.
—Srta Evans, al grano — dijo molesto por la cantidad de vueltas que daba.
Él tomo un vaso de whisky que tenía en un porta vasos, exasperado por la actitud de la chica. Se preguntaba como se había enamorado de alguien tan tontamente como ella. Teniendo muchas mujeres de clase alta rendidas a sus pies.
— Podemos fingir que es un matrimonio de verdad — se atragantó con el whisky.
Sophie le empezó a dar palmadas en la espalda para ayudar un poco a su malestar. Después de ayudarlo a tomar aire, él pidió que pararan en un parque un poco lejos de la ciudad de miradas curiosas, oídos chismosos y personas desagradables.
— Srta Evans, lo que escuche es ¿Correcto? — pregunto aún con su rostro serio pero la voz confundida. — Ya que esto es algo que nos beneficia a ambos, debe saber que le pagaré menos — Sophie se mordió los labios pensándolo.
— Si, lo sé, es solo que mis padres no saben en lo que trabajo, nunca lo han sabido en los últimos dos años, ya que nunca había aceptado contratos tan largos — suspiro tratando de soltar sus nervios. — Les decepcionaría saber en lo que trabajo, es como si les dijera que me estoy prostituyendo, cuando no es así. Ya que acceso a mi cuerpo no tienen los hombres — dijo está vez un poco colorada.
— Déjeme ver si entiendo — Se apretaba el puente de la nariz debido a la pequeña jaqueca que le había comenzado. — Usted acepta ser mi esposa con pago menor al ya ofertado, solo si finjo, ¿que cosa? — pregunto acercándose más ella.
— Que nos casaremos — dijo Sophie sin más.
— Si mal no recuerdo eso es lo que va a pasar, pero quiere que vaya ahora mismo a casa de tus padres a decirles, ¿que soy tu prometido? —
Ella afirmó con la cabeza, el suspiro agotado. ¿Debería sentirse emocionado?, se iba a casar con la mujer que le gustaba, pero no por las razones que el deseaba. No quiere que esto pase por estás razones, quiere que se case con él por amor.
— No — Dijo serio, la tomo del brazo y la llevo hasta el auto de nuevo — Cedric, lleva a la joven de vuelta a su casa y luego búscame en el restaurante de la esquina — señalo.
Sophie había quedado desconcertada, no salió de su asombro hasta después de llegar a casa, no había entendido como lo que pensó fuera una buena decisión, termino siendo un desastre. No esperaba que el la rechazara de esa forma, llegó a casa, se encerró en su cuarto y se desplomó en la puerta hasta pegar sus rodillas al pecho, comenzó a llorar desconsolada pensando en como habla roto el contrato, debió tener más tacto al momento de hacerlo.
Ahora, el bienestar de sus padres estaba en peligro, lo que había conseguido los últimos dos meses lo acaba de perder con una palabra. Que le pediría el hombre a cambio, ni siquiera estaba del todo segura.
(...)
En un bar al otro lado de la ciudad El Sr. Patterson bebía de un vodka está vez, el sabor amargo bajando por su garganta lo hacía preguntarse si habían tomado la mejor decisión, la había rechazado, ella trabajaría para el dos años, lo cuales usaría para enamorarla, pero todo se fue al carajo cuando le propuso que hablara frente a sus padres.
¿Por qué demonios? No era mucho más sencillo teniendo a sus padres de su lado que funcionará su plan, estaba avergonzado de si mismo, esa mujer sabía cómo hacerlo sentir mal, o el sabía cómo ser un completo idiota frente a ella.
Se desató la corbata y pidió otra ronda al bartender, quien le sirvió en seguida, una chica con curvas piernas largas y cabello amarillo se le acercó a ofrecer sus servicios, y él en medio del alcohol, lo acepto. La llevo hasta el segundo piso del bar donde habían habitaciones y la hizo suya hasta que el alcohol lo hizo quedarse dormido.