Gael —De verdad, no. Aldo ríe a carcajadas. —Es obvio que te gusta la empleadita. —No sé qué tiene esa zorrita. En poco tiempo, estarás como el torpe de Saúl, babeando por ella.— Espeta Sara, es evidente que ella odia a Romina con cada parte de su ser. —Yo no me babeo por nadie, y menos por una mujer tan insignificante. Al único que se le cae la baba por ella es a Aldo. Es tan evidente, amigo, pero ella nunca te haría caso. Está obsesionada conmigo. Creí que con lo que acaba de ocurrir, había alejado a los imbéciles de Aldo y Gonzalo de ella. Incluso Denise está raro con Romina, pero parece que no funcionó. Tengo que encontrar la forma de alejarla de mi familia. Nunca he sentido tanto rechazo por alguien como lo siento por ella. Cada vez que está cerca, un fuego de furia arde en mi i

