Cabeza de piedra

1826 Palabras
Me siento muy mal lo único que quiero es huir. Me dirigí al jardín a intentar tranquilizarme y llamar a un taxi lejos del alboroto de música que es la fiesta. En cuanto abrí la cremallera de mí bolso note que no tengo mí celular lo único que me faltaba perder mí celular para completar está horrible noche. No puedo creer todo lo que hice hoy. En verdad fue una completa tontería venir a esta fiesta ¿Que creí que ocurriría? Mí madrina tiene razón soy una tonta y mí plan es absurdo, es evidente que nunca llamaré la atención de ese hombre. Y si lo hago no será de la manera que quiero no planeo acostarme con nadie para vengarme de Alexander y acostándome con Gael es la única forma en la cual podré estar cerca de el y entrar en su familia. Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando el se acercó a mí , trae un vaso con refresco en mano. —Siento lo que ocurrió Por primera vez lo observó de cerca después de tantos años. Tiene el cabello castaño, los ojos color esmeralda, tez palida. Está vestido de azul y con una corbata blanca, su aroma es menos intenso que el de Saúl y huele a piña. —lamento que pelearas con tu amigo El ríe dejándome ver su sonrisa perfecta —Me hiciste un favor ese torpe no es mí amigo y me diste la oportunidad perfecta para golpearlo. —Entonces estamos a mano —le digo tomando un sorbo de refresco —No te había visto en la Universidad —Acabo de regresar de New York ¿No me has dicho tu nombre? —Romina—le di la mano y el la toma —Gael Santillán, pero ya lo sabías. —¿Por que lo sabría? No te conozco El se me acerca invadiendo mi espacio personal —Entonces porque me bailabas de esa forma. —No se de que hablas no te conozco y yo bailó como quiero ¿Algún problema? —Al contrario me encantó y con respecto a que no me conoces se que mientes —El me entrega mí celular evidentemente vio que lo busque por Google. No pude evitar sonrojarme —No sabía que tenía una fan, si quieres una entrevista te la daré con gusto —Tiene una explicación, no soy una acosadora El ríe —No tendrás un altar con un cabello mío —Claro que no, solamente busque por curiosidad sabía que está fiesta es en tú honor, bueno de tú familia. Debo confesar que me encanta el tenis, se que eres uno de los mejores. El ríe —Corrección pequeña soy el mejor, vamos a fingir que te creo ¿cual fue el puntaje de mí último partido? —Dije que me gusta no que soy una fanática loca que mira todos los partidos y no me digas pequeña. —Porque eres muy alta no—bromea Es verdad el es mucho más alto que yo al menos por una cabeza. —No te ofendas, pero no eres mí tipo pequeña — El no deja de reír Este tipo es la arrogancia en persona —Me rompes el Alma—le dije irónicamente —vuelve a tú fiesta seguro muchas chicas que si son tú tipo te estaran esperando imbécil —¿a quien le dices imbécil? —el frunce el ceño. Creo que esté tipo no está acostumbrado a los insultos Moví mi cabeza hacia la izquierda y la derecha —yo no veo a otro imbécil así que debes ser tú, entra en tu cerebrito del tamaño de una nuez que no me interesas o te lo explicó con manzanas —Eso me pasa por ser amable además de fanática loca eres una ordinaria. —Ordinaria yo —Reí Si supiera que me estoy conteniendo para decirle todo lo que pienso de el Intente recordarme a mí misma que debo llevarme bien con el lo necesito para concretar mis planes . —El ratón te comió la lengua—ríe—Quien diría que la chica que me hizo un estriptis sería tímida —No te hice un estriptis ¿Eres sordo o imbécil, cabeza de piedra? —¿Por que la agresión? No me digas lastime tu pequeño ego. —Lo único pequeño es tu…—suspire antes de terminar la frase —No terminas la oración pequeña —ríe burlón —¿Quieres comprobar algo? —Ahora le nuestras tus atributos—señale su entrepierna y luego reí burlándome— A las chicas que no son tú tipo —Podría hacerte un favor desde kilómetros de distancia se nota lo frustrada que estas Eso me hizo enfadar mucho su actitud ya me estaba hartando yo se perfectamente como bajarle los humos a los tipos como Gael, le pagaré en su ego. —No serás tú el que no sirve ni para la cama. No voy a seguir discutiendo contigo se nota tú eres todo un Santillán —¿Que quieres decir con eso? —Nada vuelve a tu burbujita, Gael. Definitivamente Gael no es ni la sombra del niño que jugaba conmigo el cual era uno de mis mejores amigos, en casi todas mis salidas con Alex estaban el y Vera, pero ella era una niña de tres años en estos momentos debe ser una adolescente. Tengo algunos recuerdos de esa familia, los padres de Gael, su madre era un amor se llevaba muy bien con mamá, también a su padre y a los abuelos o más bien el abuelo quien también nos consentía mucho y la abuela una mujer que me daba miedo por alguna razón extraña. Los conocí a todos sino logré acercarme a ellos por Gael aún me quedan dos opciones de Santillán. Me desperté temprano está vez la ruidosa alarma no me despertó porque no logré conciliar el sueño anoche, he esperado quince años para este momento para mí reencuentro con el hombre que arruinó mí vida. Así es hoy tengo una entrevista de trabajo en la empresa Santillán. Me levanté y me dirigí a la ducha, luego de bañarme seque mí cabello y lo alise, luego me maquille con labial rosa y sombra color celeste también me perfume luego comencé a bajar en mí closet. Escogí una blusa color blanca y una falda negra que me cubre hacía un poco más arriba de las rodillas. *** Al entrar me dirigí a recepción donde se encuentra una muchacha de cabello castaño largo y ojos grises, su gafete dice Martina. —Buenos días —la saludo —Buenos días también vienes por el puesto de secretaria Asentí —Si soy Romina Sáenz —El encargado de recursos humanos te espera Entre a la oficina donde me espera un hombre que se ve algo mayor, tiene anteojos, ojos color café y cabello canoso está vestido muy formal. —Buenos días soy Romina Sáenz —Buenos días iniciemos con la entrevista Le conté lo que he estudiado en la facultad, sobre mis calificaciones y sobre todo que a pesar de ser joven soy muy responsable que estoy dispuesta a aprender y daré lo mejor de mí para el puesto. —Me encanta su entusiasmo usted sería perfecta para el puesto… —El puesto fue ocupado. El asiente —voy a ser sincera necesito el trabajo necesito entrar en esta empresa no hay nada que pueda hacer —Sólo hay una vacante de recepcionista... Lo interrumpo — podría considerarme —con sus conocimientos podría conseguir un trabajo mejor yo te recomiendo seguir buscando. —yo quiero trabajar en esta empresa. —está bien sí así lo quieres el puesto es tuyo —Muchas gracias licenciado no lo defraudare—le di un abrazo creí que se molestaría pero el solo me sonrió . Salí de allí feliz de la vida, no conseguí el puesto de secretaria pero sí logré entrar en la empresa y eso es lo importante. Salí de mis pensamientos cuando lo vi, el está charlando con otro hombre vestido de traje quien trae una carpeta entre sus manos y le estaba hablando sobre unos balances. Ha cambiado mucho desde la última vez que lo vi o de mis vagos recuerdos de el. Esta vestido con un traje color n***o y corbata blanca tiene el cabello oscuro, una pequeña barba bien recortada y los ojos color azul intensos. Ahora noto que tiene cierto parecido con Gael lo cual es normal debido a su parentesco. Cruzamos miradas por unos segundos mis piernas al pensar que podría reconocerme pero el solo sigue de largo y sube al ascensor acompañado por el otro sujeto. Yo me quedo parada en recepción sigo en shock no puedo creer que tuve en frente al asesino de mis padres, al tipo que más odio quisiera tener un arma para asesinarlo. Salí de mis pensamientos en cuanto comienza a vibrar mí celular observó la pantalla y se trata de mí madrina seguramente quiere noticias mías. En cuanto llegue a casa le contesto la llamada rezando internamente para que no me asesine lenta y dolorosamente, sería capaz de contarme en pedacitos y tirarme a los perros. Sí se entera que la desobedecí asistiendo a la fiesta, que me gane el odio de Gael Santillán y que no obtuve el puesto de secretaria de Alexander Santillán puedo considerarme asesinada y enterrada. —Hola —¿cómo te fue Alma? —Bien —Solo bien —Entre en la empresa pero como recepcionista —sabía que no lo lograrías —No tengo la suficiente experiencia —Adiós tengo asuntos que atender —ella corta la llamada En pocos segundos abrieron la puerta casi salte del susto hasta que note que es Brad —¿como tienes llaves? —¿cómo te fue? —Recepcionista —Funcionará con esa carita no tardarás en ascender —Gracias —No se cuales son los planes de tu madrina pero yo no quiero que estés cerca de Alexander ni ninguno de los hombres Santillán. —Pero ese no es el plan. —El mío no Alma, no quiero que te arriesgues. —Gracias pero no me harán nada, no soy tan débil como crees. —Claro que no lo eres —el acaricia mí cabello —Eres hermosa y fuerte como tu madre. —Gracias Brad, sabes ya es algo tarde. —Deberíamos celebrar seguro esa mujer nunca te invita a cenar. —En realidad no, hace mucho no salgo. —Entonces ve a vestirte y saldremos a un lugar muy bonito. —No quiero molestarte seguro tú esposa o tus hijos te deben estar esperando, recuerdo un poco a tú hija, no nos llevábamos muy bien—reí —No soy casado me divorcie hace años y mí hija debe estar ocupada con sus amigos. —Qué pena. —Como ves no tengo a nadie ve o mejor ordenemos algo aquí ve a cambiarte Alma —Bien enseguida regreso
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