Amaya ha estado muy cariñosa y unida al ruso desde que él llegó al palacio. Salen y entran a cada momento como si fueran la pareja del año, y para rematar, ella me está ignorando. Su hermano la ha regañado porque tenía un compromiso con el príncipe árabe y ella no asistió por ir a mostrarle la ciudad al ruso.
Liam está de permiso todavía y le toca quedarse en el palacio hasta que se recupere. Al parecer el custodio de mi chica no tiene familia fuera de este lugar.
* Aleksandr Kozlov y La princesa Amaya son la pareja cultural más noble.
En lo que va del año hemos visto a la princesa de Alemania muy sonriente de la mano con un reconocido multimillonario. Para los que no lo conocen este joven de 32 años es uno de los mejores neurocirujanos de toda América y Europa. Este joven aparte de robar suspiros, estar en los 10 primeros de la revista forbes, también le gusta donar parte de su fortuna a fundaciones de niños en problemas de calle. Inteligente, bello y de corazón puro. ¿Acaso este será nuestro futuro principe?, ¿será que este noble ruso le robó el corazón a nuestra rebelde princesa?*
¡Qué bello!
Quiero cuatro para llevar. No conforme con que me lo tenga que aguantar en el palacio, sino que ahora también sale en los periódicos y mi té de la tarde no me lo puedo tomar en paz. La tipa que redactó este artículo le debe haber dado un orgasmo cuando leyó que era rico y famoso.
¡Es un mafioso asesino ruso!
¡Lleva doble vida, mujer!
Él es como un maluma, macho día, pero en la noche le sale el pavo real de diva que lleva dentro.
«Oye papi dámelo todo», río, ante mis pensamientos.
Y que quede muy claro que no estoy celoso.
—¿Cómo estas llevando esta noticia y la poca atención que nos da? —pregunta Thomas, mientras dejo el periódico en la encimera de la cocina donde nos encontrábamos sentados.
—Me lo estoy tomando muy bien. Creo que he madurado y me sabe a excremento de caballo con diarrea —respondo divertido haciéndole reír—. La verdad es que no entiendo nada y es todo muy extraño. Cuando ella estuvo internada en el hospital y cuando llego aquí, puedo asegurarte que era la misma Amaya, solo que un poco desmemoriada.
—Nos está evitando y eso no es secreto, pero no permitir que nos acerquemos es demasiado. Está actuando como la princesa que no sabíamos que era —admite molesto—. Katherine esta igual. ¿Acaso somos la plaga inglesa que esta en este palacio?
—De alguna manera voy a sacarle la verdad o la mentira que ella creó —lo veo con determinación—. Está bien que no me recuerde, está bien que no quiera ser mi amiga, honestamente yo tampoco quiero eso —mi amigo se ríe—, pero no está bien que me cambie por ese ruso.
—Te digo que nos tratan como plaga y a ti te importa es que te cambió por otro —se empieza a reír.
¡Imbécil inmaduro!
—No voy a andar de llorica por otra cosa —alzo mi ceja—. Por lo menos no soy el guardaespaldas de mi novia, que por cierto, ella sí me recuerda y me ignora a conciencia —respondo burlón.
—Katherine tiene la v****a confundida. Solo necesitamos sexo salvaje y arreglamos esto —me ve con superioridad—. En cambio Maya y tú lo que necesitan es... —aplaudo haciéndolo callar y este se empieza a reír.
Si no fuera mi mejor amigo juro que hace años lo hubiese lanzado al tren o río más cercano.
*****
Thomas y yo fuimos llamados para ir al calabozo por Liam y Alaric. Debemos ir a visitar a la reina ya que al parecer le tienen una sorpresa y era necesario que todos estuviésemos. Aunque también nos quiere hacer parte de todo lo que están viviendo. Somos sus guardaespaldas y es un poco ilógico que nuestros custodiados sean los que cuiden a sus guardaespaldas.
Nuestro lema es: "Proteger a nuestra gente sin importar morir en el intento".
Soy fiel creyente de eso y por ello, he sido considerado uno de los mejores guardaespaldas de toda Europa.
Llegamos al calabozo y me encuentro con Alaric y Amaya, hacemos el respectivo saludo protocolar y Thomas abre la puerta haciéndonos entrar. Por razones de seguridad y por los repentinos ataques de ira del príncipe, se decidió sacar todas las sillas y objetos que este pudiese lanzarle a la vieja.
—¡Que maravillosa sorpresa! —le da una mirada de odio a sus nietos—. Qué triste que aun sigan con vida también —baja su cabeza con dolor.
—Tu alegría me está produciendo desórdenes mentales, abuela —la voz fría y calmada de Alaric inunda el lugar.
—Yo siempre dije que tú no eras normal —señala a mi chica—. Eres una estúpida. Ni siquiera pudiste morirte bien. ¡Quedaste sin memoria, tarada! —se indigna mientras la ve con odio.
Mi chica la ve sin expresión y de manera disimulada juega con un dedo.
Sigues siendo tú. Algo estas ocultando, nena.
—Solo vinimos a saludarte, deja de ser hostil con nosotros —responde Alaric, para después pedirle algo a Liam—. Un día de estos puedes aparecer muerta por un ataque de ira.
Amaya sigue en silencio viendo a la vieja. Es como si intentara descifrar que es lo que está pensando.
—Tienes la mirada de tu abuelo —habla la tipa y todos la vemos con interés—. Siempre odié que me viera así. Se creía mejor que yo por ser hijo de reyes y el único de su familia sin ningún padre plebeyo.
—¿Por eso te sentiste inferior a él y decidiste matarlo? —pregunta Amaya con serenidad—. ¿Eres tan poca cosa que lo más brillante que tu asqueroso cerebro pensó fue matar a un inocente por tus estúpidos problemas de inconformidad?
—¿Quién te da derecho de juzgarme? Eres una bastarda hija de nadie y no sabes lo que yo viví para llegar a tomar esa decisión —escupe con odio la vieja.
—No me interesa saber cuáles fueron tus razones y mucho menos lo que viviste —mi chica hace puño sus manos mientras responde sin perder la compostura—. Con todo lo que viví por tu culpa desde pequeña me basta. Debes estar agradecida de que no soy como tu por qué ya estuvieras bien muerta.
—¡Cállate! —le grita—. ¡Tú no tienes derecho a hablarme, tú no eras así!
—La única que perdió todos sus derechos eres tu —interviene Alaric, viendo a la vieja—. ¿Por qué sacaste a mi hermana del país?
Amaya se voltea a ver a su hermano y todo su cuerpo refleja miedo. La vieja empieza a carcajearse mientras ve con diversión a mi chica.
—Querida nieta, te dije claramente que nadie podía enterarse de eso —le lanza un beso y se acomoda la ropa—. Vete de Alemania o mato a tu hermano junto a su familia en el vuelo de fin de año. Procura que nadie se entere —se acerca a los barrotes de su celda—, porque el primero de mi lista es tu adorado hermanito.
Amaya tiene los ojos cristalizados mientras el silencio reinaba en el lugar. Mi amigo ve a Liam que estaba pálido y yo veo a mi chica que estaba presionando sus labios para evitar llorar.
—¡¿Amenazaste a mi hermanita con matarme, desgraciada?! —Alaric intenta acercarse a la celda, pero Amaya le impide el paso poniéndose frente a él.
—Ella iba a morir de hambre o de frío, pero la imbécil de mi hija le dijo todo a Liam y este vino a rogarme por no enviarla a África —se empieza a reír—. Vino a rogarme el muy estúpido por ella sin saber que el segundo en mi lista para morir, era y es él —niega con la cabeza—. Liam dañó mis planes al conseguirle donde dormir y hacerla disfrutar el viaje fuera de aquí —los ve con odio—. Por eso cuando vi que era una mujer feliz, le envié una notita de amor y me la traje de regreso a su hogar.
La vieja se acerca más y toma a Amaya del cabello halándola hacia los celda. Como ella estaba de espaldas la parte trasera de su cabeza golpea con fuerza de los barrotes. Coloca su mano libre en la garganta de ella y la empieza a ahorcar sin dejar de halar su cabello.
Varias lágrimas corren en la mejilla de mi chica y sin esperar más saco mi arma y disparo cerca del pie de la vieja asustandola. Amaya cae al suelo y se aleja con rapidez de ahí.
—¡Casi me matas, idiota! —me grita la tipa—. Ella ni se acuerda de ti y tú estás defendiéndola, iluso.
—Por ella te mato las veces que sean necesarias con tal de verla segura —respondo, acercándome a Amaya.
Inspecciono su cuerpo y limpio las lágrimas de sus mejillas. Tenso la mandíbula al ver un raspón con sangre en sus manos.
Este suelo no es seguro para ella.
Veo a Liam apuntar a la vieja y a Thomas intentar calmar a Alaric.
—¡Sácala de este lugar, Bennett! —me ordena—. Ella no debe ver ni escuchar lo que pasará aquí.
Se levanta del suelo sin aceptar mi ayuda y la escolto a la puerta para que salgamos. Ambos ya afuera y a punto de cerrar la puerta, ella me detiene colocando su mano sobre la mía.
—Acepte salir de ahí para evitar una pelea con mi hermano más adelante, pero tu intenta cerrar esa puerta y te corto las bolas —susurra con determinación.
Suelto el picaporte dejando la puerta entreabierta para que ella pudiera ver y escuchar lo que pasará.
—Encargarme de la profesora de protocolos fue pan comido —le entrega una caja a la tipa—. Creo que ella ya no podrá usar nunca más sus manos.
La vieja abre la caja y un grito de susto se escucha, haciendo que el contenido de la caja caiga al suelo y a ella retroceder.
—¡Era mi mejor amiga! —grita sollozando—. Te metiste con alguien que no debías, Alaric —espeta furiosa—. ¡Voy a Matarlos a todos!
—Adelante, mátanos a todos —la anima—. El abuelo de Sasha te está esperando desea tener una amena charla contigo —los ojos de la vieja se desorbitan—. El vendrá aquí a saludarte y a darte un ultimátum. Empieza la cuenta regresiva para tu final, Gretchen Baash.
—¿Cuánto tiempo me queda antes de que venga el abuelo de Sasha? —limpia sus lágrimas y empieza a recoger los dedos y una mano.
—No lo sé, abuelita —le dice algo a Liam y este ve a Thomas—. Solo sé que te metiste con el líder de la mafia rusa.
—Tengo a mis chicas trabajando, y si yo muero, ellas seguirán hasta el final para conseguir mi venganza —se burla la vieja.
—Te equivocas, tu pupila se está debatiendo entre la vida y la muerte en un hospital —la vieja le lanza la caja a Alaric—. Ella era la hija de Cameron y le tocó morir por defender a la perra que mató a su padre.
Empieza llorar y en el rostro de la tipa veo dolor.
¿En serio? Por una extraña de mierda y no por su propia sangre.
—No te lo voy a perdonar —solloza—. Vete alistando, a partir de hoy te va a tocar empezar a preparar funerales —limpia su rostro—. Dile al guardaespaldas que intentó matarme que me salude a su hijo.
—A ti te tocara ver un funeral en fotos —le lanza algo en el suelo y esta cae arrodillada tapándose la boca—. Ojo por ojo, abuela —Alaric se voltea y nos ve, me sonríe de lado y a su hermana la ve avergonzado—. Ella defendió a mi madre cuando intentaron meterse al palacio. Debemos decirle a Sean que su hija murió protegiendo a su custodiada —ve a Thomas—. Rebeca murió como una heroína para su padre, el resto de nosotros sabe lo que ella hizo —dirige su mirada hacia mí—. Amaya debe despedirse de su mejor amiga aunque no la recuerde. Debemos preparar el funeral de Beca.
Mi amigo se agarra de una pared para evitar caerse y yo quedo paralizado sin saber qué hacer.
¿La pequeña niña que trabajaba como mesera en el restaurant de la señora Penny?, ¿la chica que aspiraba por ser guardaespaldas y amaba a Thomas?
—Su amigo y usted necesitan una copa —dice con voz ronca, sin verme—. Lleve a Thomas esta noche al refugio que está en el bosque. Yo les haré compañía con mi prima, creo que nos debemos muchas explicaciones.
Asentí aunque no me vio y la vi alejarse sin siquiera regalarme una mirada. Un nudo en la garganta se me formó al recibir un mensaje de mi antiguo jefe diciendo que mañana por la tarde debía irme a despedir de Beca.
A la mierda todo...
¿Y ahora qué tiene que ver mi Mark en todo esto?