Desde aquel día, nada fue igual. No para mí, por lo menos, y creía que para ella tampoco. Hacía mi mejor esfuerzo para no estar tan cerca de ella como antes y quizás para ella no era agradable. O quizás no le importaba. Por mi parte, daba lo mejor de mí para no dejarme llevar por mis impulsos, pero cuando la veía tan desinteresada era mucho más fácil hacerlo. Intentaba con todas mis fuerzas también, mantener mi relación con Steven para poder despejarme al llegar a casa de toda la mierda que me creaba tener que trabajar con quien era mi mayor debilidad para después poder refugiarme entre dos brazos que me contenían. Él aún no sabía qué era lo que pasaba, o quizás sí y sólo esperaba que yo lo confirmara. Pero no lo iba a hacer, porque sabía que era mucho más fácil saber que ya no se era amad

