11- Romeo

3008 Palabras
La tarde en Nerea es resplandeciente, la brisa que viene del océano, llena de frescura los rincones de la capital palaciega. Los lugareños disfrutan las actividades al aire libre dando color y vida al territorio más amplio del reino. Jóvenes y adultos se desplazan con tranquilidad realizando actividades productivas, educativas, religiosas y de esparcimiento. Ese es el día a día de los citadinos. Hoy el ambiente es tenso por los rumores que aseguran inestabilidad económica y amenazas de invasión de sus tierras. -Los nobles están renuentes a apoyar las decisiones del rey- los lugareños comentan. -Se dice que el rey necesita establecerse, eso le daría más confiabilidad en el consejo- El matrimonio de los mandatarios proporciona confiabilidad y perpetuación al reino. - ¿Quién dijo que casarse vuelve a la gente más juiciosa? -Nadie ha dicho que el rey Farid no sea capaz de guiar nuestro reino, solo que necesita una mujer a su lado- es un tema de conversación muy común entre las jóvenes en edad casamentera. -Eso está difícil – sonríen por lo bajo- evita el roce con las posibles candidatas – No es secreto que el rey solo comparte con damas adultas para evitar rumores de noviazgo o compromiso. Es innegable que el matrimonio no es una prioridad para él. - ¿Creen que sea raro? - ríen por la especulación. Raro nada, es todo un galán, yo lo he visto de lejos como mira a las mujeres, te das cuenta que no le son indiferentes. - suspira- yo me derretiría con una de esas miradas. -Menos mal, sería un desperdicio que esas toneladas de músculos se desperdicien en guerras y barcos nada mas- algunas se sonrojan. -Chica, eres muy directa para ser tan joven. -Sé de muy buena fuente que tiene sus amantes, una en particular, la duquesa de Ramas, es la que calienta su cama. - ¿Esa mujer? -Con el historial que tiene, espero no la despose- hacen gestos de desagrado. -Dudo que la reina madre lo acepte, es muy exigente para aupar algo así, antes se entierra viva en el mar muerto. -Yo no dudo nada y mejor cambiemos de tema a menos que vayamos a resolver los problemas de la corona con nuestros comentarios- Siempre hay alguien que arruina el momento. -Por lo menos podemos soñar con el baile anual de la corona, quien quita y el rey nos saque a bailar- continuar sin hacer caso a su amiga. -Si imagínate diciéndome “! señorita Sonsoles, me permite esta pieza!” -Claro que no, ese nombre es muy difícil de pronunciar. Podría decir “señorita Alejandrina, me hace el honor” -Te aseguro que se cansa a mitad de la pronunciación. Es muy largo tu nombre. -Lo más seguro es que nos diga “vayan a buscar un alfiler y luego desinflen esa burbuja que estoy reservado para Linabel” - ¿Quién es esa? -Yo tonta, es mi nombre completo. - ¡Así que también sueñas con el rey! - se burlan -Solo cuando no tengo nada que hacer. - admite colorada. -Entonces es siempre—jajajajajajaja - ¡No puede ser! - grita una de las chicas frenética haciendo que las demás se le acerquen. - ¿Qué cosa? -Es el carruaje de palacio, debe ser él, es el transporte real- agitan sus manos glamorosas, saludando. Esperan que las vea desde el interior oscuro. Lo que ignoran es que su ocupante va profundamente dormido. -Majestad, hemos llegado- lo despierta con cuidado. - ¿Me quede dormido? - ve a Navid con desconfianza. -Al parecer está cansado. -¿Qué pusiste en ese frasco Navid?- Le acusa directamente. -Se lo dije, el aroma que le envía su madre- Evita ver al rey a la cara. Después tendrá que enfrentar la medida de la señora. -Avísale a Mozzar que estamos aquí- Supone que llego a reunirse con el equipo de armas. Se abre la puerta del carruaje blanco. El uso de ese transporte es solo para actividades majestuosas. Si lo usa esta noche nadie sospechara que van a una misión secreta. Regularmente se transportan en autos de alta gama, blindados. Al mirar hacia afuera se da cuenta de que su madre lo observa sonriente - ¿Mamá? - mira al interior del vehículo. Su acompañante bajó por la otra puerta. De inmediato entendió lo sucedido. Ha sido emboscado por su propio personal bajo la dirección de su madre. Sus cejas hicieron una equis en la frente, sus labios se fruncieron tanto que le era imposible hablar. - ¿No te piensas bajar? – silencio. No contesta a su madre. - Te dije que no te escaparías esta vez Farid Aragon I- Silencio. La reina continua sin tomar en cuenta la actitud de su hijo- Esto es algo serio e importante- indica en un mono diálogo- Hay muchos comentarios sobre la inestabilidad del reino. Nos atacan en las fronteras, otros reinos se quedan con nuestro dinero, nos incumplen con las entregas, quedamos sin armas para defendernos y nuestros recursos financieros son cada vez menos. – Ni una mirada por parte del rey- Si te casas, podrás recuperar la confianza de los nobles que dejaran de verte como un titan malhumorado que solo sabe navegar- Voltea la cara al lado contrario- ¡Te ordeno que me hables! - controla la histeria. -Es lo único que sabes hacer- oye la voz impaciente de Farid- Ordenar- la acusa- Te voy a dar de lo que me has enseñado - ¿una orden? – Como tu rey, te ordeno que dejes de pretender que me obligaras a casarme con quien elijas- Se da cuenta que está realmente furioso. Jamás le subiría la voz. -No tienes de otra, aunque seas el rey me debes respeto. Asume tu responsabilidad y cásate- persiste en la idea. - ¿Crees que casándome con una muñeca de porcelana se resuelven los problemas que heredé de tu esposo? - aunque furioso, habla en voz baja. -Mi esposo es tu padre y por algo se comienza. - se refiere a lo de muñeca de porcelana- Necesitas una chica educada, sumisa, que te represente- También está molesta- No esa zarigüeya, que se hace la inocente para treparse a tu cama, primero me entierro en el mar muerto. - Se refiere a Inhara. - ¡Deja el drama! - baja del coche vestido de militar. Le supera en estatura. Inclina la vista, ahora todas las mujeres le parecen pequeñas. -Escucha hijo, - toma aire para recuperar la compostura- Si supiera que tipo de mujer te gusta iría a buscarla, pero con el historial que tienes no me confío- decide cambiar la estrategia para persuadirlo. Con una mirada desconfiada, escruta a su madre seguro de que trama algo- Me gustan las mujeres con carácter, guerreras, luchadoras, valientes, intimidantes, hermosas e inteligentes. Que se ganen mi respeto. - la ve arrugar las cejas- Detesto a las niñas dóciles que crean que se lo merecen todo por ser bonitas. - eso lo enfatiza- La mujer que me represente debe tener mi corazón en sus manos y para eso primero debe arrancármelo de cuajo. - sonríe al ver un gesto de derrota en Gea. -Es una lista de cualidades muy extensa, dudo que pueda encontrar por lo menos tres de esas características, a parte de mi propia lista de exigencias porque debes saber que yo necesito que nos llevemos bien. -Si se lleva bien contigo no la quiero- Eso da problemas por todas partes. - ¿Qué tienes conmigo? – comienza a subir la escalinata de su palacete- La voy a buscar y te la voy a traer, pero hoy tienes que cumplir- espera que la siga la interior. -Oye madre, consigue una mujer que me rete a conquistarla, cuando la consigas me invitas a esta charada. - se está subiendo al coche para irse. -Ya te dije que sí, ahora entremos Farid- voltea y se espanta al ver que pretende volver por donde vino. -Tengo algo muy importante que hacer por mi reino- la ve devolverse a toda prisa- Eso es más importante que una cita a ciegas. -Ya lo sé que sí, lo único que te pido es que te presentes- habla apurada- Tú mismo te puedes disculpar- Ese rostro de piedra que le atormenta, suspira rendida- ¡Por favor, hazlo por mí!- detesta que este hombre no la obedezca. - ¿Con estas ropas? - una luz de esperanza. -Puedes cambiarte, la ropa está aquí- sonríe triunfante. Accede sin remedio y de mala gana. Aprieta los puños, impotente. Se acerca a una habitación donde le entregan la indumentaria de un príncipe de cuentos. Eleva los ojos frustrado. No se va a poner esa ropa. Escucha el toque en la puerta. -Pase. - ¡Claro, tú estarías aquí! De seguro eres parte de la estratagema de mi madre- acusa a su primo, asistente y amigo. -Todos hemos actuado bajo amenaza – se apresura a explicar- lo único que hice por mi cuenta es traerte esta ropa, - le muestra un traje de chaqueta y pantalón formal de color azul oscuro- Sé que no te pondrías ese traje de Romeo. -Eso no te exculpa de participar en este engaño. -Si quieres me llevo la ropa. -Déjate de tonterías Calixto- toma el traje que le ofrece – Agradezco que me conoces- se retira a cambiarse. - No sé en qué estaba pensando mi madre al elegir esa ropa. -También te cuido. Le advertí a tu madre que esto no dará resultados contigo, pero eres tu quien debe hacerla entender. Mientras más pronto busques esposa, ella y los demás dejaran de creerse con el derecho de manipularte. -Le puse una misión difícil a mi mamá, eso la mantendrá ocupada. - El único sitio donde puede encontrar esas características juntas está lejos de aquí y elle desconoce que existe. Pasaron al salón pulcramente ordenado. Este en particular tiene vistas al jardín clásico, de árboles podados perfectamente y espacios verdes con diversas formas geométricas. La fuente iluminada se aprecia desde todos los ángulos, es inspiradora y a la vez da paz. La decoración del salón, en tonos pasteles, imprime sofisticación y buen gusto. El color azul domina todas las telas. A la izquierda una puerta da al comedor. La mesa ubicada en el centro con diez sillas de color plateado, tapizado en azul cielo. Una salita con muebles de color beige, cómodos y amplios, alberga a los invitados, los duques de Siena, Cesar y Ana. Acompañados de Xola, su hija mayor de veintitrés años, dos menos que Farid. Se ponen de pie ante la entrada de los anfitriones. Se inclinan reverenciando a la realeza. Siguen los saludos y presentaciones entre los jóvenes. Los duques además traen a su hija Ximena. La incluyeron en la lista al enterarse que el duque del Rio, Calixto, estaría presente en la reunión. -Nos complace tenerlos aquí- sonríe la reina, complacida con la belleza de ambas hijas de los duques. -Se lo agradecemos reina madre- Atentos, esperan las palabras del rey, quien permanece impasible. -Disculpen la demora- expresa Farid- Tengo obligaciones que demandan mi presencia, es posible que no me quede mucho tiempo. - Sin perder el tiempo anuncia sus intenciones. Aprecia la belleza y elegancia de las visitantes, pero el propósito por el cual están aquí lo desmotiva. -Pero ¿cenará con nosotros su majestad? Sería poco cortes- dirige la mirada a quien acaba de pronunciar las palabras- Aunque es comprensible, teniendo en cuenta que es usted el rey. - Con la mirada expresa su desagrado al comentario, sin embargo, la chica no parece sentirse indiscreta. -Agradezco su comprensión lady Xola- dice con diplomacia cuando lo que desea es dar la vuelta e irse. -Disculpe a nuestra hija majestad, tiene muchos deseos de compartir con la familia- El duque pudo percibir el verdadero significado de las palabras del rey. -¿Qué les parece si pasamos al comedor? Se ponen de pie, primero los caballeros, seguidos por las damas. Navid entra a la sala para dirigirse a Farid. -Con su permiso, majestad tiene una llamada urgente- Le comunica en secreto de que se trata. -Me disculpan un momento- sale en compañía de Calixto a una de las oficinas de la casa. - ¿Dime que mi tía no está buscando pareja para los dos? -Debería, tienes la misma edad que yo – se acerca al escritorio a ocupar el sillón. -El rey eres tú no yo, nada me obliga a casarme a una edad especifica. Atiende la llamada. Mozzar le informa que tienen todo controlado. Atraparon al enemigo luego de un poco de resistencia. No presentan bajas ni heridos. -Ya no es necesario que se presente a la emboscada. - Termina el consejero de armas antes de colgar. -Esta todo resuelto- avisa a su primo. -Te tienes que quedar. -Y tu conmigo. - hablan de los atributos físicos de las jóvenes- Voy a disfrutar esta velada para descubrir si estas chicas tienen potencial de reina o duquesa. Eso suena divertido, me uno al juego majestad Regresaron al salón donde los esperaban para pasar al comedor. Se acomodaron alrededor de la mesa. En un extremo la familia real. Los invitados ocuparon el extremo contrario. Degustaron los platillos especialmente preparados para la ocasión. La reina observaba el desenvolvimiento de las jóvenes que mostraron un desempeño exquisito con los cubiertos. Expresaban el deleite por la degustación de los platos, mientras los anfitriones guardaban silencio, es lo propio. Terminaron y pasaron al salón. En la sala con balcón conversaron de varios temas, ninguno referente a la situación del reino. Farid, se animó a contar algunas historias de viajes y batallas, recibiendo elogios de los mayores y criticas desacertadas de las chicas. Él y Calixto compartían miradas desaprobatorias para ambas. -Eso es muy peligroso majestad, si estuviera casado su esposa sufriría- la insistencia de tocar el tema de una posible esposa ya rayaba con la imprudencia. -Una esposa debe apoyar a su marido mi lady- no iba a discutir de algo que no existe. -Creo que para eso hay soldados, el rey debe dirigir la nación sin exponerse- Al hablar, Xola quería demostrar madurez. -¿Dice que solo las esposas de los soldados deben sufrir esa angustia? o ¿el rey no tiene la gallardía para esas cosas? ¿Es eso lo que piensa? - se hizo un silencio incómodo. -Lo que quiso decir Farid, es que como rey puedes hacer otras cosas, yo pienso igual- Gea intervino. -Me sentiría como un objeto decorativo asistiendo a eventos protocolares todo el tiempo he sido educado, entrenado para dirigir no para alardear. Cuando tenga una esposa debe saber esas cosas. Lo digo porque veo que le preocupa el tema. -Eso lo hace la esposa del rey, asistir a las actividades protocolares, sociales y demás. -No en mi caso, alteza- le responde al duque- mi esposa debe estar dispuesta a tomar las armas si es necesario. - Le miraron alarmados. Su madre le dio una mirada de advertencia. -No exageres Farid, ninguna dama por valiente que sea iría a la guerra, además los problemas de hoy en día se resuelven hablando. -Existen guerras de dialogo madre. -Estoy de acuerdo con el rey- concuerda el duque de Siena- Sentarse a la mesa del dialogo es tan extenuante como una guerra armada y hay que saber usar las armas adecuadas para defender los intereses. -Conciliar en una mesa requiere astucia y valor. - aporta Calixto. -Considero que hablar es algo que puede hacer cualquiera majestad- inquiere lady Xola. Quiere marcar la diferencia ante todos. La paciencia de Farid casi se agota. -Puede que no solo sea suficiente con hablar si tu enemigo tiene un arma en la mano que está dispuesto a usar ¿sabe usar algún tipo de arma? -Es algo para salvajes- responde reacia. -Yo uso armas mi lady- la dureza de su voz se trasladó a su mirada observando a la pretendiente de su madre. -No malinterprete las palabras de nuestra hija- Lady Ana salió al rescate en el tema. -Sus palabras no admiten mal interpretación duquesa, tiene unas ideas muy claras. Debería colaborar en las relaciones diplomáticas del reino, es tan locuaz- El sarcasmo se hizo presente. -Eso sería un honor ¿Verdad hija? - asiente a disgusto, no ha venido a buscar un trabajo. Narva……… -Señor hemos perdido contacto con nuestra gente. - ¿Qué dices? -Entraron a la aldea Baran, listos para atacar. Un grupo esperaba fuera de las murallas. Nos dijeron que había comenzado el ataque, pero perdimos comunicación. Han pasado unas tres horas sin que sepamos que ha sucedido. -Comunícate con nuestro contacto en palacio. -Ya lo hicimos y no sabe nada. - Se mantiene calmado ante la respuesta. -Yo llamaré, es tiempo de que me comunique directamente. Cada vez es menos la información que nos brinda y cuando lo hace no nos funciona ¿Crees que se ha vendido al enemigo? -Es alguien a quien usted personalmente eligió para la misión, dudo que lo traicione. - responde con cautela. Kalaf, habla con el contacto. Efectivamente no tiene detalles de la tropa Narva en la aldea fronteriza. Aun es de noche, en todo caso los rumores correrán al día siguiente en el palacio de gobierno Nereo. La información que le ha dado le causa risa y cierra. - ¿Le ha contado un chiste a su majestad? - recibe una mirada estoica. -Nosotros preocupados por nuestros soldados y el rey Nereo en lugar de estar al tanto de lo que pasa en su país, preocupado por su gente, se encuentra celebrando reuniones casamenteras. Es un niño con un reino de lego en sus manos. Tantos frentes abiertos y el piensa en casarse. -En todas las ciudades ya se corre la noticia de que hay problemas con el reino- sus infiltrados se encargan de desacreditar al rey y su gobierno. Les hacen creer que van derrota tras derrota, desperdiciando recursos en acciones fallidas- Deben sentirse abrumados, piensan que con una boda su pueblo estar feliz. -Los problemas apenas comienzan … se aproxima el momento de nuestro reino.
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