-Hijo mío, te he echado de menos en estos días. - visitar da mi madre es agua fresca para mí. Me he ausentado por semanas fruto de los compromisos.
-Voy muy ocupado últimamente- la hago girar en mis brazos para terminar dándole un sonoro beso en la mejilla.
-Tanto como para olvidarte de tu madre- Acaricia mi cabeza organizando los flequillos sueltos.
-Tienes razón, perdóname.
-He hablado con tu novia casi todos los días- hago un mohín de disgusto.
-No tengo novia mamá y si la tuviera no creo que tengas contacto con ella.
-Entonces ¿Qué es Rania en tu vida? - reprocha.
- ¿Qué es Rania en mi vida? - ni siquiera sabía que tiene que ser algo- Nada que yo sepa.
-Lorenzo Reed,- Grita mi nombre en atención.- Te acuestas con esa chica y dices que no es nada para ti- tiene cara de asombro.
-Me acosté con Rania una vez mamá, eso no la convierte en mi novia. – ventilo mis pulmones- No intento justificarme, pero ella aprovechó que estaba mal, muy borracho. Tanto que ni siquiera recuerdo lo que pasó esa vez, de no ser porque al despertar estábamos los dos sin ropa creería que es un invento de ella. - la verdad es que lo poco que recuerdo es que no lo disfruté, pero eso no se lo digo ni a la misma Rania.
-No hace falta que me des tantos detalles- Se tapa los oídos histérica.
-Si me presionas con eso, debes estar preparada para oír esos “detalles” como tú dices.
-Bien- se relaja- No te exaltes.
-Quiero dejar algo claro mamá, Rania estuvo a ahí en un momento en el que una amistad era necesaria para mí, se lo agradezco, por eso le he pedido disculpas por lo que pasó, pero ya pasó, no se ha vuelto ni se volverá a repetir a menos que me droguen y no sepa lo que hago.
Después de eso he puesto limites en nuestra “amistad” si es que así puede llamarse. Una cosa es que ella por su cuenta decidió hacer creer que teníamos una relación para no mostrarle mi miseria a Linette, algo de lo que me beneficie porque no tenía el valor de aceptar que Linette y Javier estaban juntos. Que si no hubiese entrado a esa habitación del hotel es con él con quien ella habría pasado la noche. De hecho, le deje creer que fue con él. En medio de mi derrota, el rechazo de Linette y luego su partida fueron demasiado para mí. Bebí creyendo que el alcohol ahogaría mis penas y lo que hizo fue aumentarlas porque me dejo la sensación de haberme aprovechado de la persona que me daba la mano en mi desgracia. No quiero que Rania salga lastimada por lo que decidí tratarla con distancia, que se decepcione de mí.
-Rania me contó la historia con Linette, siempre la vi tan decente y mira que jugar con más de uno- se me contraen las cejas al escuchar eso- Jamás lo esperé. Que te enamoraras de ella era lógico por estar tan unidos, sin embargo, me alegro que no llegaran a nada- me mira con tristeza- Tal vez por eso no puedes ver lo que tienes cerca, piensas que todas son como ella.
-Mamá ¿Qué te preocupa en realidad? Porque no creo que sea mi estatus civil el problema, tampoco me voy a creer que quieres nietos o algo parecido.
- ¿Nietos? Todavía no me preocupo por eso- palmea la mano descartando esa posibilidad.
- ¿Entonces?
-Rania es la asistente de tu padre- Ese puesto se lo conseguí por gratitud. No podía pagar sus estudios y no consiguió beca.
- ¿Y?
-Ellos están muy unidos.
-Habla claro mamá.
-Tu padre está muy extraño últimamente y va más con ella que conmigo. - mis ojos se vuelven dos líneas tratando de entender- Supongo que siendo tu novia estaré más tranquila.
-Conoces a papá mejor que yo. Sabes que te adora y nunca pondría a nadie por encima de ti. Te hace falta un nieto para distraerte. - bromeo para quitarle esas ideas.
- ¡Bromeas, soy joven para eso!
-Pues, no deberías preocuparte porque una chica guapa trabaje con tu marido- le guiño un ojo.
-Tienes razón hijo querido. - sonríe.
-Por supuesto que tengo razón y si quieres le buscamos una asistente de sesenta años a mi papá. Nada más tenemos que convencerlo de que es una tendencia y listo – Rania condena la inmoralidad, no se acostaría con el padre y el hijo.
-No me hagas reír.
-Me voy- me pongo de pie.
-Espera. – se pone frente a mí con cara seria- ¿Sigues sintiendo algo por Linette? - Arrugo las cejas- No te pongas así, cuando uno se enamora de alguien en la juventud temprana y no le va bien con ese amor le puede causar traumas difíciles de superar. - aclaro los ojos.
- ¿Eres psicóloga? - niega moviendo la cabeza.
-Tómame en serio, Lorenzo. A pesar de lo que dijo Rania sobre Linette, se me hace difícil creer y si diste por hecho lo que te contaron sin preguntarle a la implicada, es posible he la hayas juzgado injustamente. - mi mente se pone en blanco ante esa posibilidad.
-Eso ya pasó madre.
-Te conozco más que nadie, con la sola mención de su nombre tus ojos cambian- como negarlo- Se nota que Linette tiene influencias en ti. Búscala y sal de esa duda, a lo mejor hay una oportunidad para ti.
-Hasta luego madre- Salgo confundido. Pensar en esa posibilidad me abruma y todavía queda lo que tenía con Javier. Aunque lo demás sea un invento, ella me llamó Javier.
Linette…
-Mami te estaba esperando- Sentada en mi escritorio mi hija hace dibujos de osos de peluche, eso me da tranquilidad si pienso en las últimas conversaciones que hemos tenido.
-Hola princesa, hola Carla ¿Qué me vas a contar cariño?
-Te quiero hacer una pregunta- Está algo pensativa.
-Dime- miro a Carla indagando y se alza de hombros
- ¿Cuándo un caballero se le acerca a una dama sin ninguna razón, está enamorado de ella? - que se supone que debo responder. Saco el aire de mis pulmones dando tiempo a pensar.
-No necesariamente y esos temas no deben preocuparte hija mía, aunque seas una niña precoz debes vivir tus etapas.
-Está bien mami- eso fue fácil, espero que no le pregunte a alguien más.
- ¿Cómo te fue en el almuerzo, a donde fueron? - le cambio el tema.
-Nos fue bien y fuimos a nuestro lugar favorito, Pelicano- se miran con complicidad.
-Oh que bien, yo también estuve por ahí con Christian – Es un lugar concurrido por las opciones que ofrece.
- ¿No fuiste con Delaner?
-Se llama Christian Delaner.
-Ya pasmos a tutearnos y eso, - me rodea por los hombros- Ya no es el “señor Delaner” ahora es Christian.
-Somos socios querida, no necesitamos tanto formalidad- miro a mi hija para verificar que está en sus dibujos.
-Dile que soy su fans cuando le veas el próximo mes. - lo dice con coquetería.
-Se lo diré el sábado- casi se ahoga con un vaso de agua- Me invitó a un encuentro de empresarios- le aclaro mientras le doy golpecitos en la espalda.
- ¿Vas a ir con él al evento más prestigioso de los magnates de la región? - afirmo.
- ¿Es tan importante ese evento?
- ¡Siiii! y cualquiera mataría por acompañar a su pareja o jefe- entendí la indirecta- Como eres nueva por aquí no sabes, la realizan cada año desde hace cinco años aproximadamente. es una gran oportunidad para dar a conocer tu negocio, hacer contactos o conocer al ricachón de tu vida. - Se asegura de que entienda la importancia para las mujeres de sociedad, es como su desfile por la alfombra roja.
-Lo tendré en cuenta.
-Puedes hablarle a cualquiera de mí.
-Le hablare a Javier, - Se pone seria con la mención - Insiste en que quiere verte y aun no me dices cual es el rollo con él. No sé de qué se conocen ni por qué lo detestas.
-Invítame a tu casa y te lo cuento- eso es chantaje.
-Con esta niña sabichosa dando vueltas por ahí es imposible en mi casa.
-Estoy escuchando- la mencionada reacciona. Se ve que no está tan concentrada como aparenta.
-Lauren- le hago una advertencia.
-Puedo ir con la abuela para que hablen- esta niña.
-Esa es mi niña de mentira más buena.
-Y tu mi mami falsa favorita- veo de una a otra un tanto perdida.
- ¿De qué me perdí?
Lorenzo…
-Carlota me presta atención - ¿desde cuando dejaste de ser la asistente de mi papá?
-Hace años Lorenzo, no te acuerdas que rogué para venir contigo desde que supe que montabas tu propia empresa.
- ¿Por qué lo dejaste en realidad?
-Ya no me sentía cómoda y como Rania aprendió todo muy rápido- se me queda mirando con dudas- ¿no estás conforme con mi trabajo?
- ¿Que dices?, es solo curiosidad.
-Pensé que también me querías cambiar – la miro a los ojos para ver su reacción.
- ¿Alguien más te quería cambiar? - trato de sonar indiferente.
- ¿He dicho eso?
-Entre líneas.
-No me hagas caso.
-Convoca una reunión con los desarrolladores de software para mañana a primera hora, quiero ver los avances que han hecho. - anota en la tabla.
-El señor Javier te envió el contrato de los alemanes para que lo revises.
-Me puedes conseguir la propuesta que envió Delaner, quiero echarle un vistazo.
-En seguida lo traigo, algo más.
-Comunícame con Paolo- la puerta se abre sin un toque.
-Escuche mi nombre por aquí- pasa sin esperar a que lo inviten.
- ¿Eres un fantasma o qué?
-Vivo en tus pensamientos como una fantasía y cuando me quieres ver salgo de allí al mundo real.
-Gracias Carlota- le indico que puede salir.
-Los dejo. - se retira guiñándole un ojo a Paolo.
- ¿Para qué quieres verme? - le muestro un sobre blanco en el escritorio.
-El investigador trajo la información que le pedí, sé que ahí están los datos de Desiree y para que veas que soy buen amigo te lo quiero dar. - su rostro muestra emoción, los ojos le brillan.
-Me dijiste que la olvide.
-Y me hiciste caso.
-Lo estoy pensando.
- ¿Eso por qué? - piensa su respuesta.
-Puede que tengas razón y sea una mujer casada con una hija- enfatiza las palabras dándome la sensación de que sabe algo más.
-Dijiste que correspondió a tu beso.
- ¿y?
-Si estuviera casada con el hermano de Linette no besaría a otro frente a ella- Me mira como si le diera una esperanza.
-Eso tiene lógica.
-Soy un genio.
- ¿Y la niña?, puede ser de ella.
-Tiene tus ojos- le digo y los aclara más como si se le prendiera un bombillo, en seguida pierde la emoción.
-Los tuyos también- ¿Qué?
-Le dijo mami a Carla y tiene el pelo de Javier- Esto se complica.
- ¡Javier! - trona los dedos- ¿Crees que esa historia pueda tener esas consecuencias?
-Eso solo lo sabremos confrontándolos.
-Debo hablar con Desiree- se ve decidido.
-También con Javier, esa niña tiene tus ojos, su pelo y mi carácter. - No sé por qué me incluyo.
-Es mucha casualidad que esas tres mujeres sean amigas y que la niña tenga algo de los tres. – me toma por los hombros- Amigo debemos investigar.
-Hablemos con Javier primero, si no hay posibilidades de que sea suya lo sacamos de la ecuación y la niña es tuya.
-O tuya- volteo los ojos al cielo.
-Que irresponsable eres Paolo sabes muy bien que Linette perdió el embarazo.
-Nadie ha dicho que yo embarace a Desiree.
-Entonces no hay nada que averiguar, ni tuya ni mía.
-Caso resuelto, somos dos genios. - seguimos tamborileando sobre el escritorio no muy convencidos de nuestra genialidad.