-Madre están tocando la puerta, abre que estoy ocupada- mi mamá no deja de pintarse las uñas, es un vicio ¿no le molesta el timbre? -Ya te estas acostumbrando a que lo haga todo en esta casa, no soy tu sirvienta- Tampoco deja de rezongar todo lo que digo. -Algo debes hacer si yo te mantengo- Le reclamo con razón. -Tampoco es que vivo aquí de gratis- la miro exigiendo que me explique ¿Quién la trajo? - ¿Dime que haces entonces? -Ya va, que no se está acabando el mundo- grita haciendo un ruido mayor, me irrita- Yo, te doy buenas ideas para salir de la pobreza, consigo los medicamentos que mantienen a la tonta esposa de Reed en otro mundo para que no se dé cuenta de que le coges al marido- habla enumerando sus aportes con los dedos. -Pues eso lo puede hacer cualquiera- Ding dong- ¡un

