Mientras Michele subía los escalones, el rugido de los motores del jet privado resonaban en la pista. Al entrar en la cabina del avión seguido de Jesse, sus ojos se posaron de inmediato sobre Kath, quien estaba sentada en uno de los lujosos sillones de cuero, mirando por la ventana. Matteo y Alessandro, ya estaban a bordo, sentados cerca, conversando en voz baja, pero al ver a Michele, ambos se enderezaron y asintieron con la cabeza en forma de saludo. Michele los observó y asintió con la cabeza también. Mientras Jesse se sentaba cerca de ellos. Kath levantó la vista justo cuando Michele se acercó a ella, su mirada se encontró con la de él por un breve instante y sus mejillas enrojecieron. No había incomodidad entre ellos, pero siempre había una tensión que era evidente, la forma intens

