CAPÍTULO 66 SIN HEREDERO La semana transcurrió y Kath continuó con el entrenamiento, guiada por el mismo Michele Brown. Este había ajustado sus horarios para pasar dos horas al día entrenando con ella, mientras Alessandro hacía lo propio con Samara. —Dime que te gusta —ordenó Michele con la voz ronca. La tomó por la cintura mientras ella estaba sentada a horcadas sobre él y se hundió una vez más en su interior. La sensación era increíble. Como una maldita droga entrando en su sistema, su vista se nublaba; el placer era tal que lo único en lo que Michele pensaba era en repetir el movimiento una y otra vez. —Me gusta —respondió Kath con una voz que casi sonó sumisa. Era cierto que Katherine James tenía un carácter rebelde, pero cuando Michele le ordenaba con ese tono, lo único que

