Ivana no estaba esperando a que nadie le llamara y menos que fuera de la agente Colma, con la primera llamada alejo su mano de la de Antoni para ver quién era, reconoció el numero porque se lo aprendió de memoria gracias a todos los contactos que tuvieron, colgó la llamada y lo puso en vibrador, con la tercera llamada comenzó a ponerse incomoda. – ¿No vas a responder? – pregunto Antoni escuchando el cristal vibrar con las llamadas insistentes. – Se supone que no tendría que estar recibiendo llamadas de la oficina, si respondo me voy a llenar de trabajo. – tomo el celular y vio las llamadas perdidas. – Podría ser importante, deberías responder y si tienes que trabajar puedo darte una de las oficinas para que estés en paz. – sonrió animoso. – Permiso. – se levantó de la silla. Se alejó

