Una gotita que derramó el vaso lleno de amor nacía en una tarde lluviosa, hermosa y pequeñita, con tanto cabello en su cabecita que su padre jugaba con él y bromeaba de los peinados que le harían cuando creciera, se reían hasta las enfermeras al oír al orgulloso y enamorado padre. -- Tú pequeño ángel vas a iluminar mi vida al igual que tus hermanos, pero estoy más que seguro mi pequeña Sol que no habrá hombre más feliz que aquel al que le entregues el corazón -- Será tan feliz como lo soy yo con mi hermosa Sol -- Decía mientras miraba a su esposa sonreír -- Luana tu hermana es mi luna, brillante y hermosa, capaz de dejar sin aliento a un enamorado y tú mi pequeño Sol, eres tan bella como tu mamá y tus pequeños labios me recuerdan a los de tu madre de los que bebo dicha y felicidad

