POV Trevor Pinche loca. Comencé a curar las heridas de mis manos, mientras eso pasaba note que la señora locura respiraba débilmente. ¡Gracias Dios! No quería convertirla en una mártir. Volví a cocer la herida de mi abdomen, dolía como el putas, grite del dolor, mi piel no resistiría más suturas dañadas, cerré como pude las otras heridas en mi pecho para arrastrarme hacia miss Italia. Con un paño húmedo comencé a limpiar la sangre, había fracturado su nariz y por eso había tanta sangre, las heridas en sus pómulos eran superficiales, trate de desinfectar lo más superficial, una parte de su nariz sangraba apoye su cabeza en una blusa doblada intentando darle un mejor ángulo. Cuando "logre estabilizarla" porque apenas y sabia lo básico para hacerlo en estas condiciones. Pensé en salir

