Dylan. Max y yo estábamos casi al principio de la fila de la cafetería, esperando para tonar nuestros almuerzos. Después de todo si tiene sus ventajas ser popular. Ayuda bastante algunas veces. -¿Pudiste resolver algo con Jess al final? -Sinceramente, no-lo miré-. Además creo que no le gustó que me uniera a su clase... pero no me voy a rendir. Soy persistente... así que que puede estar segura de que no la dejaré en paz. -Hablando de Roma...-dijo Max mientras dirigía su mirada a la entrada de la cafetería-. ¿Esa no es Niko? Volteé abruptamente, y en efecto él estaba en lo correcto. Vaya, mi prima si que trabaja rápido. Lleva aquí unas horas y ya se hizo amiga de las chicas... Wow... tal vez si debería de aprender de ella. -¿Crees que querrán sentarse con nosotros?-preguntó mi amigo

