Jay —Ponlo en alta voz —demandé cuando el móvil le sonó estando justo a mi lado y vi que era Ian. Llevaba días sin dormir por culpa de mi hermano. En lo único que ponía pensar era en mi mujer. El pensamiento de que Sol estuviera sufriendo por culpa de Ian hacía que estuviera completamente estresado y furioso. Con lo único que podía desquitarme era con las peleas que tenía en el gimnasio y cuando volvía a casa el recuerdo constante de ella me perseguía. Estoy harto de estar lejos de mi mujer. La necesito tanto que duele. Me estoy volviendo loco sin tenerla pero al parecer la espera ya ha terminado porque al fin Ian ha llamado. El bastardo es lo sufientemente bueno escondiéndose como para que yo lo hubiera conseguido en todos estos días, lo que me hace pensar que lleva mucho tiempo

