Jay se sentó al lado de mí, dejándome en medio de él y de Dale. Sus ojos se fijaron de repente en Jared y mi bebé enseguida le tendió la manita mientras se tomaba el biberón. Los ojos de Jay se volvieron más cálidos entonces y se inclinó para besar la mano de nuestro hijo antes de alzar la mirada en mi dirección. Justo en el momento que nuestras pupilas hicieron conexión puede sentir las mariposas revoloteando dentro de mí aunque traté de ignorarlas. —Voy a salir, no quiero que te entusiasmes pero creo tener un dato muy bueno del paradero de Jace. Mis ojos se abrieron enseguida mientras mi corazón comenzó a latir con más rapidez. ¿Cómo podía no tener esperanza sobre eso? Volver a tener a mi hijo entre mis brazos es la cosa que más anhelo en mi vida. —Jay, yo quiero ir... —Ángel ¿T

