Me quedé de piedra al entrar en la habitación a la que Jay me había guiado. No me esperaba que estuviera habilitada como si fuera una especie de habitación de hospital. Todo lucía estéril, había un montón de máquinas en ese lugar y no pude evitar mirar con sorpresa a Jay quien me sonrió como si estuviera un poco avergonzado. — ¿Esto es...? —La doctora te chequeará aquí, mientras no estabas mandé a habilitarla. Fue imposible no fruncir el ceño en confusión. —Pero ¿Por qué? Este no es mi primer embarazo obviamente, podría ir a la clínica como hice con mis otros embarazos. En los ojos de él se reflejó la clara preocupación que me hizo sentir aún más incertidumbre. —Después de lo que pasó con Ian, no me quiero arriesgar. Eres mi debilidad, Ian lo sabe y siempre tratará de dañarte para

