Equilibrando el Poder La luz del mediodía se filtraba a través de los ventanales del salón donde Leocadia estaba sentada, revisando una serie de documentos que Kaelion había insistido en que delegara, pero que ella aún se empeñaba en leer. Su mirada estaba enfocada y sus dedos jugueteaban con un anillo que descansaba en su mano, un hábito que revelaba su concentración. La puerta se abrió suavemente y al alzar la vista, vio a Kaelion entrando, su porte imponente como siempre, seguido de Rovik y Eron. Sin embargo, fue la figura femenina que se mantenía a un paso detrás de ellos lo que capturó su atención. Una mujer de porte firme, vestida con un uniforme oscuro que resaltaba su rango como caballero. Su cabello estaba recogido en una trenza que caía por su espalda y su expresión era una mez

