Gesto Sutil El gran salón del palacio estaba iluminado por candelabros dorados, sus llamas parpadeando suavemente, reflejándose en los vestidos de seda y terciopelo que brillaban bajo la luz cálida. La música, suave pero vibrante, llenaba el aire y las risas y murmullos de las delegaciones extranjeras se mezclaban con el crujir de los tacones sobre el suelo de mármol. Los nobles, vistiendo trajes opulentos, se movían con una elegancia calculada mientras la corte imperial observaba desde su trono, recibiendo los saludos y muestras de respeto de cada grupo que se acercaba. Soren observaba a su hermana desde la distancia, manteniendo una postura relajada mientras charlaba con los embajadores y cortesanos que se acercaban a saludar a la familia imperial. Pero su mente no estaba en esos in

