Pov Arabella La respiración se me vuelve acelerada, al igual que los latidos de mi corazón. ¿Qué estoy haciendo? ¿Dejándome llevar por la lujuria que desprende este maldito ruso? ¡No puede ser Arabella le estás fallando a Máxim! ¡A ti misma! Cientos de palabras pasan por mi mente, pero por más que quiero tener un poco de razonamiento no puedo, mis ojos están fijos en la entrepierna del hombre que está completamente desnudo enfrente de mí. Aprieto los muslos, con fuerza, tratando que los jugos que desprende mi coño no mojen mis piernas. Mientras, él me observa con un poco de diversión, lujuria, y deseo. Trago la saliva que tengo acumulada en mi garganta y detallo con detenimiento el trozo de carne que cuelga de sus globos; ¿todos son así? Tan… ¿Grandes? El corazón me galopea con más fuerz

