CALLUM Todos los jefes de familia ya están en el salón de baile cuando papá y yo entramos marchando. Es decir, todos excepto Manuel Vignotto. Pero incluso él no tarda en llegar. Entra tambaleándose unos minutos después, con el ceño fruncido, como si le molestara que haya decidido tener esta reunión antes que la suya. O tal vez simplemente notó que lo estaba siguiendo. De cualquier forma, mantiene la boca cerrada. Me hace preguntarme si el resto de La Familia sabe sobre su supuesta prisionera. No importa. Le sostengo la mirada encendida mientras se pone de pie y lanza un maletín sobre la mesa. Debe haber traído algo importante. Quizá su primera muestra de verdadera lealtad sea presentar sus hallazgos sobre Nicolai Gazin y el Black Delphi frente a todos. Demostrar su valor. Tal vez eso si

